—Ahorita está impaciente por ir, cuando llegue estará impaciente por salir de allí corriendo.
—¿Qué te hace pensar eso?
—Porque todos los que van allí por primera vez nunca regresan siendo ellos mismos.
—————————
Quiero. Ir. A. Mi. Casa.
Es lo único que pensé al llegar al misterioso lugar, me quedé estupefacta al ver tanta gente, el sol ya se estaba escondiendo y desde luego ya estaba todo el lugar oscuro, lo único que se veía bien eran las personas que llevaban bandadas de colores brillantes atadas a la frente, muñeca o brazo, me negué rotundamente a bajar de la camioneta de Aiden al ver a tanta gentuza allí, todos tenían fachadas de delincuentes o algunas chicas con fachadas de prostitutas, y siendo sincera ya entiendo el porqué Brad me llamó virgen al ver mi vestimenta, la música retumbaba en el lugar, lo único que se escuchaban eran gritos, música y ambiente a alcohol.
Y eso que aún no bajé ni del auto…
¿Adónde vine? Lo peor es que estoy aquí por voluntad propia, ellos me recomendaron quedarme en casa pero yo les obligué a traerme.
Porqué terca se nace.
—Yo no bajaré allí—negué, sujetando el asiento con fuerza—no voy a ir allí.
—¡Quisiste venir!—gritó Brad por encima de la música que se escuchaba y de tantos gritos.
—No avisaron que estaría rodeada de delincuentes y posibles prostitutas.
—Te avisé que todos los que venían aquí no regresaban siendo ellos mismos.
—Pensé que estabas de broma—gruñí con obviedad.
—¿Bajas o te bajo yo?—intervino Aiden a punto de perder la paciencia.
—Me tendrán que bajar a la fuerza porque yo no voy a bajar por voluntad propia—negué aún mirando a través de las ventanillas.
—Genial—Aiden apretó el volante con fuerza probablemente conteniendo sus ganas de dar marcha atrás dejarme en casa y regresar. Bajó de la camioneta, Brad se volvió a girar para mirarme.
—Creo que es mejor que bajes por ti solita.
—Mhm...—negué—no pue…—Aiden abrió la puerta, me quito el cinturón de seguridad y me bajo del auto en sus brazos, reaccioné muy tarde, literalmente reaccioné cuando escuché gritos, risas, abucheos y vítores.
¡Genial! Lo que me faltaba… ser el centro de atención cuando lo único que quiero es irme de allí corriendo, Aiden no me bajo, se giró conmigo aún en sus brazos y miró a Brad, le hizo alguna seña incomprensible para mí, en cambio Brad pareció entender porque simplemente asintió con la cabeza antes de bajar también del auto y subir al asiento de conductor, en ese microsegundo en el que el salió del auto también se escucharon aullidos, gritos y varias chicas se acercaron a el.
—¿Me bajas?
—Echarás a correr.
—No lo haré—prometí.
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Un Beso Letal
RomanceDos personas. Un pueblo. Un secreto. Un sentimiento. Y no es exactamente el amor, es el odio. Una vida llena de luces y energía mientras que la otra está llena de oscuridad y secretos. ¿Un golpe puede juntar a dos personas que principalmente se odia...
