Una vez me dijeron que quienes matan a los héroes son villanos y quiénes matan a sus enemigos son héroes.
Pero estando aquí, no sabría decir que somos, si villanos o héroes.
Supongo que como bien dijo Evelyn, no existen ni bueno ni malos, solo personas que cometen errores.
-¿Listo, Cav?-me preguntó Riley.
-Desde luego, Cooper-asentí.
-Nada nos detiene, ¿eh?
-Nada-confirmé, sonriendo de lado.
-Quería pedirte disculpas por todos mis comportamientos infantiles.
-¿Comportamientos infantiles? No tuviste ningún comportamiento infantil, Riley. Ni durante nuestra relación ni mucho menos después-negué, guardando una navaja en una banda que rodeaba mi tobillo, bajé el pantalón tapando mi tobillo y me puse las botas militares-. No hiciste nada malo.
-¿Seguro?-preguntó haciendo lo mismo, solo que las navajas que él portaba eran de mariposa.
Él sabía manejarlas a la perfección.
-Desde luego-asentí poniéndome de pie-. ¿Los demás dónde están?
-Ardian y Aiden están preparando las armas y los demás preparándose.
-¿Tú estás listo?-cuestioné.
-Siempre estoy listo, Cav.
-Pero está vez es diferente-me giré hacia él-. ¿Estás listo para matar a William?
-Estuve listo desde los diez años, Carter. No creo que sea difícil, ni para mí ni mucho menos para Reeth.
-Genial-asentí-. ¿Tú confías en la nueva?
-¿Amelia? Parece ser una chica astuta, de confianza y una persona con la que contar-asintió.
-Bien.
-¿Por qué lo preguntas?
-Porque lo que dijo Ardian me dejó reflexionando-admití-. No pedí vuestra opinión al organizar todo esto, y supongo que eso es injusto porque vosotros también tenéis derecho a opinar y retroceder si queréis.
-No creo que nadie quiera retroceder, Cav-negó-. Todos los que están aquí lo están por su propia voluntad. No obligaste a nadie a unirse a esta banda.
-Gracias, Cooper-sonreí.
-De nada.
Nos vimos envueltos en silencio, uno de esos incómodos que no te dejaban ni respirar.
-Bueno, tengo que ir a buscar a Evelyn. Necesito hablar con ella-murmuré, rompiendo el hielo.
-Nos vemos abajo entonces-salió de la habitación y yo hice lo mismo.
Él bajó las escaleras para unirse a los demás y yo fui a la habitación de Evelyn.
Y como me esperaba, estaba ahí, podía oír el latido de su corazón a la perfección. Incluso podría decir que me sabía de memoria su ritmo.
-¿Puedo pasar?-cuestioné sin abrir la puerta.
-Entra, Cav.
Abrí la puerta y me obligué a mi mismo a sonreír.
-Te ves bien-cerré la puerta y me apoye en ella.
-¿Sabes? Me recuerda a aquella vez que fuimos a pasar el fin de semana en el bosque.
-¿Porqué?-fruncí el ceño.
-Porque le había advertido a Verónica que no se ponga pantalones de cuero, chaqueta de cuero y botas militares. Le dije que iba a parecer asesina, ya que todas las prendas eran de color negro. Lo irónico es que ahora la asesina resulte ser yo-rió con pocas ganas y dejó de atarse los cordones para mirarme y sonreír-. Tú te ves demasiado bien.
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Un Beso Letal
RomanceDos personas. Un pueblo. Un secreto. Un sentimiento. Y no es exactamente el amor, es el odio. Una vida llena de luces y energía mientras que la otra está llena de oscuridad y secretos. ¿Un golpe puede juntar a dos personas que principalmente se odia...
