-¿Hola?-adquirí al ver que me contestó la videollamada.
En la pantalla apareció de inmediato su rostro, lucia igual que hace tres meses y no pude evitar sonreír con ternura al ver que sigue con su hábito de no secarse el pelo.
-¿Allá no es de madrugada?-frunció el ceño colocando su móvil sobre la cama enfocando el techo de su habitación.
-Si, son las cinco. Me dormí como hace una hora pero ya no pude dormir más.
Él se colocó bien y volvió a coger el móvil ahora apoyándolo sobre algo que no identifiqué.
-¿Te desperté?-preguntó mirándome a los ojos.
-No, no-negué-ya estaba despierta.
-Sigues sin poder dormir-insinuó.
-Y tu sigues sin confiar en los secadores de pelo-alcé las cejas mirándole con diversión.
-Cállate, recién antes me regañó Brad.
-Es que tiene razón, no jodas, Aiden.
-Me dañará el pelo-insistió y después soltó una bocanada de aire-¿Que tal estáis allí?
-Mira-giré la cámara enfocando hacia abajo, estaba en el balcón y en la pantalla se podía ver las luces a lo lejos y también se podía ver la distancia prudente a la que me encontraba-me puedo tirar desde aquí y terminar con ketchup.
-¡Evelyn!-me regañó, yo sonreí y giré la cámara hacia mi-no eres un tomate para terminar como ketchup.
-¿Quién sabe? A lo mejor sobrevivo.
-¿En qué piso vives?-preguntó con el ceño ligeramente fruncido.
-En el séptimo-contesté y al ver su mirada asesina esbocé una sonrisa angelical-no me voy a tirar, al menos por ahora.
-Déjate de bromas de mal gusto, Evelyn.
-Vale, no te vaya a robar el puesto, Walter.
Nos quedamos en silencio unos instantes, yo mirando hacia abajo y el mirándome atento.
-¿Están bien?
-Jayden te sigue echando de menos y Chase trata de sobrevivir-admití apoyando mis antebrazos en la barandilla.
-No podéis vivir sin mi-sonrió.
-Cuidado que se te sube el ego, retrasado-negué-yo si puedo sobrevivir sin ti.
-¿Y que haces aquí hablando conmigo a las cinco de la madrugada?
-Porque te eche de menos, llevamos tres meses sin hablar-me aclaré la garganta-¿Él cómo está?
-Espera-se puso de pie y salió de su habitación.
Caminó a paso rápido hacia el fondo del pasillo y abrió la puerta de color negro.
La puerta de su habitación.
La habitación de Carter.
-Esta bien-enfocó su cuerpo en la cámara.
Mi corazón se aceleró al volver a ver su rostro después de tres largos meses donde me dediqué a contar los días.
-¿Aun no despertó?-pregunté con el corazón desbocado.
-¿Tiene cara de haber despertado?
-No.
-Bueno, no despertó pero al menos su cuerpo ya no tiene las escudos abajo.
-¿A que te refieres?
-En la primera semana y primer mes pensamos que le íbamos a perder-salió de la habitación cerrando la puerta con cuidado detrás de él-estaba muy vulnerable y su corazón no latía a un ritmo constante. Tuvimos que llevarle al hospital y después de un mes fue que comenzó a mejorar y pues ahora ya no se ve tan frágil como antes-explicó bajando las escaleras.
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Un Beso Letal
RomanceDos personas. Un pueblo. Un secreto. Un sentimiento. Y no es exactamente el amor, es el odio. Una vida llena de luces y energía mientras que la otra está llena de oscuridad y secretos. ¿Un golpe puede juntar a dos personas que principalmente se odia...
