6. Smoke and fire

50 2 0
                                        

-No tenías porque reaccionar así, Lucas.

-¿Debería haberme quedado de brazos cruzados?-alcé las cejas observándole con cierto desconcierto.

-Sí-asintió aplicando presión sobre el hielo que presionaba sobre mis nudillos.

-Sabes que jamás actuaría así ante tal revelación y mucho menos si se trata de ti. Puedo ser una persona muy pacífica, pero si dañan algo que yo amo pierdo los estribos.

-Pues a veces deberías aprender a controlar tu ira un poco-murmuró con seriedad.

-¿Te molestó?-cuestioné.

-Sí-respondió cabizbajo-no tienes porqué seguir arriesgando tu vida por mí, ni siquiera merezco la pena.

Me estremecí ante aquello y alcé su barbilla para que me mire a los ojos.

-¿Por qué dices eso?-susurré.

-Porque sí-musitó-. Entenderé si ya no quieres estar conmigo y...

Besé sus labios silenciando sus palabras.

-Ni se te ocurra volver a decir eso, ¿entiendes?-susurré apoyando mi frente en la suya-. Afrontamos miles de cosas juntos y esto no será difícil para nosotros, ¿vale? Lo superaremos juntos, estaré a tu lado en todo momento, tal y como estuvimos durante todo este
periodo.

Sus ojos se llenaron de lágrimas y asintió lentamente con la cabeza.

-Gracias-inquirió.

La puerta de la cocina se abrió y entró Liam, el cual se mordió el interior de la mejilla observando con curiosidad y preocupación a Nyx.

-Hola-saludó acercándose a donde nos encontrábamos nosotros-. Soy Liam, el hermanastro de Eve, creo que no nos presentamos aún.

-Nyx, el hermano de Clarie y novio de Lucas-respondió el castaño estrechando la mano de Liam.

-Formáis buena pareja-comentó apoyándose en la encimera-. Él me habló mucho de ti-agregó señalándome.

Nyx me observó con diversión y apartó el hielo de mis nudillos.

-¿En serio?

-Sip-Liam asintió-todos los días relataba lo increíble que eras.

-Yo hice lo mismo con Aiden-admitió devolviendo el hielo al frigorífico-creo que estaba harto de mí.

-Nadie puede hartarse de ti-negué girándome para observarle.

-Eso dirás tú cómo su novio, pero yo como su amigo me harté de escucharle hablar sobre ti las veinticuatro horas de los siete días de la semana-comentó Aiden entrando a la cocina, a su lado venía Alice quien nos saludó con un asentimiento de cabeza.

Evelyn Lodge.
Nueva York, presente.

-Alice llegó-informó Chase asomándose a mi habitación-. ¿Qué haces?

-Entra-indiqué.

Él obedeció pasando al interior de la habitación y cerrando la puerta detrás de él.

-¿A quien planeas matar?-susurró.

-Eh, a nadie-respondí.

El brillo travieso de su mirada se apagó y soltó un pequeño resoplido acercándose a mí.

-¿Entonces?-se cruzó de brazos observándome expectante.

-Ven, siéntate-indiqué echándome a un lado en la cama.

Un Beso LetalHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora