"El que tenga miedo a morir que no nazca."
Aquello frase compuesta por nueve palabras se convirtió en un lema para Carter y para mí.
Recorrimos Nueva York en moto a una velocidad sumamente mortal, ahora mismo la moto ya se había detenido hace unos cinco minutos; habíamos llegado a nuestro destino pero yo seguía aferrada a Carter, como si mi vida dependiera de ello... bueno, de hecho, minutos antes mi vida sí dependía de aquel agarre.
-¿Segura que estás bien? Siento tu corazón golpear mi espalda-musitó exasperado.
Mis manos seguían firmemente agarradas a su abdomen, juraría que le estoy haciendo un daño mortal, pero aún eso no comenta nada al respecto.
-Eres tan gracioso, Cavalier-puse los ojos en blanco.
-Tendremos que bajar, Sky. Ya llevamos aquí más de diez minutos, pero no te preocupes, tómate todo tu tiempo para recuperarte.
-Es que si me separo me caeré al suelo.
-¿Te mareaste?
-Sí.
-Bueno, ¿confías en mí?-cuestionó poniendo sus manos encima de las mías.
-Sí.
-Suéltate, yo te sujetaré-indicó.
Obedecí, aunque lo hice a una velocidad digna de una tortuga.
Al ser libre él se bajó de la moto, pero rodeó mi cintura con su brazo de inmediato, bajándome de la moto a mí también.
-Te quitaré el casco, ¿vale?-asentí y segundos después me quitó el casco con cuidado.
Empecé a ver doble y me mareé aún más, cerré los ojos tratando de calmarme y sentí sus manos sobre mi rostro, apartándome el pelo de la cara.
-Caleb, tráeme una botella de agua.
-¡Carter! Hace tiempo que no te veíamos por aquí-escuché una voz femenina.
-Buenas noches, Hannah-respondió cortante.
Abrí los ojos justo cuando un chico con el cabello teñido de azul pastel le entregaba una botella de agua con hielos a Carter.
-¿Te encuentras mejor?-cuestionó mojando mi cuello con el agua.
-Sí, no te preocupes-asentí tratando de evitar entrar en un ataque de risa.
-¿Qué es tan gracioso?-alzó las cejas.
-Perdón, mi intención no era que te preocupes tanto.
-Perdón, mi intención no era cruzar media Nueva York a toda velocidad y que tú llegues con el cerebro en estado líquido-musitó depositando un beso en la comisura de mis labios.
-¿Adónde vinimos?
-Ven, te presentaré a los chicos-indicó entrelazando nuestras manos.
Estábamos en una maldita playa, a lo lejos pude divisar un grupo de personas alrededor de una fogata, al parecer nosotros nos dirigíamos hacia aquel grupo.
¿A cuánta maldita gente conoce Cavalier en total?
Cuando estábamos a unos cinco pasos de distancia una chica alta, de cabello negro azabache y ojos grises se acercó hacia nosotros y envolvió a Carter en un abrazo, al cuál él correspondió de manera incómoda, aunque sin soltar mi mano, la cual apretó levemente.
Está incómodo.
-Hace muchísimo tiempo que no te veíamos por aquí.
-Sí, eso mismo dijiste antes-respondió de manera cortante tirando de mi mano en dirección a los demás.
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Un Beso Letal
RomanceDos personas. Un pueblo. Un secreto. Un sentimiento. Y no es exactamente el amor, es el odio. Una vida llena de luces y energía mientras que la otra está llena de oscuridad y secretos. ¿Un golpe puede juntar a dos personas que principalmente se odia...
