Actualización semanal. 😊
Disculpen la tardanza pero andaba liada con la uni y ya no tengo capítulos de reserva. Es decir, voy escribiendo y actualizando ya que no he tenido tiempo para poder volver a acumular capítulos de reserva.
Tendré noticias pronto de cositas que se vienen nuevas ❤️❤️
****
Aitana Sorní
Estaba caliente, urgida, esa parte ardiente y sensual de mi quería solo una cosa, sexo. Nada más de sentir sus manos sobre mis senos y su aroma impregnar mi nariz, un mojadero se formó en mis bragas. Me quito la ropa con ese desespero que me encendía, que me ponía de cero a cien en cuestión de segundos. La cama no fue necesaria, mucho menos fue necesario terminar de desvestirnos; nos ganó el impulso, las ganas y ese fuego que reprimimos por culpa del pasado que insistía en juntarse con el presente. En ese momento solo quería ser esa mujer que apenas lograba conocer, esa que solo pensaba en el presente sin importar lo demás. Esa mujer que disfrutaba de hacer el amor más allá del placer, esa mujer que se conectaba con el hombre que amaba de tal forma que sus problemas parecían menos cuando estaba entre sus brazos. Y pues, mucho menos importaron las vasijas chinas de dos mil dólares cada una o los cuadros de Picasso que Alicia tardó dos años en conseguir. Tiramos todo, los besos iban acompañados de mordidas y las caricias de arañazos que solo subían aún más la adrenalina. Salvatore me cargo en brazos y cómo si fuera puro instinto, enrosque mis piernas en su cintura y terminé contra la pared, con su polla bien metida en mi vagina. Mi piel se erizó, mi cuerpo se estremeció y solo pude mirarlo a los ojos y pedirle que no se detuviera. Había olvidado por un momento la destreza..., esa jodida manera suculenta que tenía de mover sus caderas y embestirme. Siempre él intentaba tratarme con sutileza pero esa vez fue una total excepción. Me sujete de su nuca y apoyando mi sien contra la suya susurré.
— Si, dame más..., fuerte cariño.
— Voy a romperte completa, te voy a follar hasta que llores..., pero de placer cariño.
Por todo el cuerpo corría pura oxitocina que combinado con la seratonina crearon una total pervertida que solo buscaba placer desenfrenado. Mi cuerpo se sacudía, cada vez que la gravedad hacía efecto sentía la punta de su polla llegar al fondo de mi vagina asomándose ligera y lujuriosamente a mi útero. Tiró de mi cabello de modo que mi cuello quedó expuesto ante sus labios y rozándolos contra mi piel con su jodida voz ronca y urgida masculló.
— No tienes idea de cuántas ganas te tengo. — Embistiendo con fuerza hizo que de mi garganta se escapara un chillido y sonriendo añadió. — Me encanta tenerte así, mojada, ligera, caliente y jodidamente cachonda. Haré que te olvides hasta de tu nombre...
Sonreí y mordiendo suavemente su labio inferior susurré.
— Hablas mucho..., más acción cariño.
Aquello no fue una embestida, no..., aquello fue algo descomunal. Mis uñas se clavaron en su piel, mi cuerpo por unos segundos se inmovilizó. Sentí un dolor suculento qué pasó de ser dolor a ser placer. Un placer inexplicable que me hizo gritar y gemir como pocas veces lo he hecho en mi puta vida.
— ¿Quieres más acción?
— Solo..., ¿solo eso tienes?
Embistió aún más fuerte haciendo que mi coño se hinchará aún más y el calor sofocara mi rostro.
— Te voy a coger como...
Se quedó callado y en medio de la calentura, de mi coño ardiendo, mis pezones erectos y mi útero dulcemente dolorido deseoso por más. Sus ojos no dejaban de clavarse en los míos al igual que sus embestidas se clavaban una tras otra siendo cada una más fuerte y asoladora que la anterior. Algo cambió, o tal vez algo fue más bien distinto esta vez. El sexo fue exquisito, sin tapujos, algo se había apoderado de mi razón, de esa Aitana a la que estaba acostumbrada y de pronto terminó perdida. El ardor, el calor y la excitación se transformó en una ligera vibración en mis piernas que fue subiendo de apoco hasta aglomerarse en mi vagina. Clavándose profundamente y mirándome con picardía Salvatore susurró y eso me hizo desbordarme por completo.
ESTÁS LEYENDO
Sin Amanecer
RomansTras la decisión de irse lejos y cortar con todo su pasado implicando renunciar a Salvatore y a la posibilidad de superar sus demonios, Aitana comienza una nueva "vida" en Francia donde superficialmente todo parece irle bien al menos profesionalment...
