Capítulo desbloqueado 😊
Aitana Sorní
Estaba nerviosa, más que nerviosa estaba llena de miedo. Me encontraba sentada en la mesa del restaurante media hora antes de las ocho. Me sentía como una adolescente con las mariposas en el estómago revueltas. Por más que intenté no hacerme ilusiones fue inevitable no tener la esperanza de qué tal vez aún quedaba algo entre Salvatore y yo. Miré desesperadamente el reloj, faltaban cinco minutos para las ocho y no había rastro de Salvatore. Comencé a sentirme tonta, me había arreglado con mucho cuidado, me puse el mejor vestido que tenía y pensé que esa noche volvería a sentirme como Aitana, no como la marquesa de Villena que daba un suspiro y salía en toda red social existente. Solo quería ser esa mujer sencilla y que pasaba desapercibida que se enamoró como tonta de alguien que pensó que jamás la voltearía a ver. Quería regresar el tiempo, creer que podía tener oportunidad de enmendar mis errores.
— ¿Va a querer algo de tomar?— Preguntó el mesero
— Eh no..., estoy esperando a alguien. Quizá en unos minutos.
— Vale, no hay apuro.
Diez minutos se convirtieron en una hora y ya el agua que era helada estaba templada y mi corazón encogido de tristeza. Era evidente que no llegaría y qué tal vez fue una forma de Salvatore decirme que ya no le intereso en lo absoluto. Le envié varios mensajes pero ninguno recibió respuesta.
Aitana a las 8:30pm
Hey, estoy aquí en la mesa de siempre. ¿Te retrasaste?
Aitana a las 8:50pm
Si no vienes, al menos dímelo por favor. Parezco tonta esperando aquí.
Aitana a las 9:00pm
Vale, entiendo.
Me levanté de la mesa intentando retener las lágrimas y ya no podía ni siquiera llorar en paz porque tenía un escolta pegado a mi y ahora la privacidad era un lujo que no me podía dar. Le pedí que me regresara a la casa y durante todo el camino en coche estuve preguntándome si más estúpida no pude ser. No quería llorar pero aún seguía siendo una sentimental sin remedio. No me resignaba a creer que ya había perdido. Me daba rabia, me moría de celos solo pensar en que en poco tiempo Salvatore se casaría y lo perdería esta vez para siempre. Tenía un nudo horrible en la garganta, el corazón pendiendo de un hilo y la moral por los suelos. Caminé hacia un espejo que colgaba en la sala de estar y debía ser para decorar pero en realidad era en el que me veía todos los días y buscaba algo a lo que aferrarme pero seguía viendo a la misma mujer que en ocasiones pecaba de estúpida e ingenua. Era temprano en la mañana y no esperaba a nadie pero alguien comenzó a golpear la puerta. Avance hacia ella y al abrirla estaba el escolta junto a la madre de Salvatore.
— Buenos días ilustrísima
— Aitana.... ¡Aitana! Te lo he dicho mil veces.
— Disculpe, señorita
— No tienes remedio— Miré a la Ágatha y llena de dudas sobre esa mujer y sus reales intenciones comenté. — ¿Se le ofrece algo?
— Si, que tú escolta se quite del medio y tú me recibas.
— ¿Por qué tendría que recibirte?
— Bueno pues porque ahora mismo Salvatore debe estar haciendo sabrá Dios que cosa. Ayer fue destituido de su cargo como presidente de la empresa además de ser forzado a vender todas sus acciones. ¿Quieres más razones?
Apreté los dientes algo incómoda.
— Tal vez deba llamar a la prometida de su hijo, no a mi. Es ella quien será su esposa y creo que es ella a quien le debe interesar lo que sea que tengas que decir.
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Sin Amanecer
रोमांसTras la decisión de irse lejos y cortar con todo su pasado implicando renunciar a Salvatore y a la posibilidad de superar sus demonios, Aitana comienza una nueva "vida" en Francia donde superficialmente todo parece irle bien al menos profesionalment...
