Hola!!!!!! I'm back!!!!! Primer capítulo de año!!!!
Llegue ayer de mis vacaciones y estoy de regreso! Estuve escribiendo un poquito antes de dormir en mis vacaciones así que pude tener un capítulo hoy para ustedes. También para decirles que es muy probable que esta historia continúe en un tercer libro ya que van casi 50 capítulos y aún quedan muchas cosas por cubrir. Además este 2023 tendrá nuevas historias, nuevos personajes con los cuales espero contar con su apoyo y opinión por supuesto.
Espero les guste el capítulo 😊
*******
Salvatore Bianco
Necesitaba estar fuerte y no mostrarle que estaba cayéndome a pedazos por dentro desde que me confesó lo que le pasó. Por muchos meses estuve culpándola de que ahora estuviéramos separados pero en realidad, creo que la culpa fue mía que no pude ni siquiera intuir que algo así le había ocurrido. Me sentí mierda, frustrado e incapaz de hacer nada por ella. Todo lo que tenía en la cabeza cambió radicalmente. No quería separarme de ella por nada del mundo, la amaba y sentí que era esa ocasión o nunca. Quería hacer algo por ella, intentar distraerla de la realidad pero antes, antes tenía que arreglar un tema, Renata. Estuvimos tumbados en la cama toda la tarde. Ella reposaba su cabeza sobre mi pecho mientras yo jugaba con su cabello y ahí estábamos sin decir nada, solo sintiéndonos uno al otro. Escuchar su respiración da paz, su olor, su esencia, no quería volver a alejarme de ella por nada del mundo. Ella al poco rato se quedó dormida entre mis brazos y seguido caí vencido igualmente por el sueño. Dormimos abrazados como por dos horas y eso definitivamente fue mucho mejor que hacerle el amor. Esa conexión, esa sensación de serenidad al simplemente solo sentir su cercanía junto a mi era una de las cosas que más disfrutaba en la vida. Al rato desperté mucho más relajado como no lo estaba hace mucho tiempo. Ella seguía dormida y con cuidado de no despertarla me levanté de la cama con una sola preocupación, Renata. Caminé hasta la sala de estar para llamarla y decirle de una vez que teníamos que hablar pero ya ella había enviado un mensaje que me resultó un tanto extraño.
Renata a las 1:30pm
Hola amor, se que te dije que llegaba en dos días pero se me atrasó un poco el trabajo acá. Regresaré dentro de una semana pero descuida, estaré justo antes de la boda.
Salvatore a las 3:00pm
Necesitamos hablar, cuando puedas llámame.
Dejé el móvil donde mismo estaba y joder, tenía el nervio a mil. Me senté en el sofá cubriéndome el rostro lleno de pesar porque sabía que iba a destruirla por completo. No se merecía tal cosa pero tampoco podía seguir viviendo en una mentira. El móvil sonó y rápidamente lo contesté y al escuchar la voz de Renata me sentí como todo un infeliz.
— Hola amor, ¿pasa algo? Tu mensaje me dejó inquieta.
— Tenemos que hablar. Necesito que vengas antes de una semana, es importante.
— Me estás asustando. ¿Qué es tan importante?
— No puedo decirte por teléfono, tiene que ser en persona.
— Intentaré regresar antes aunque no prometo nada. Tengo mucho trabajo. Yo también tengo algo muy importante que decirte que nos va a cambiar la vida a los dos y muero por decirte pero será mi regalo de bodas.
— Renata, necesito que hablemos urgente. No creo que lo que sea que tienes que hacer sea más importante.
No recibí respuesta, en su lugar solo ella terminó la llamada y yo me sentía aturdido por tanto. No tenía nada, no tenía empresa, no tenía trabajo, no tenía paz, no tenía de dónde aferrarme y honestamente ya todo comenzaba a darme igual. Las carpetas que Aitana había traído aún estaban ahí esperando a que un impulso de curiosidad terminaran por vencerme y así fue, me acerqué a esa carpeta y la abrí no esperando mucho la realidad. Ya nada podía salvarme del destierro que a base de fraudes y engaños Fabrizio había hecho contra mi. Comencé a leer los documentos y comencé a sentir un bajón de temperatura en el cuerpo. Estaba frío, era inexplicable lo que sentí en ese momento. No era posible, es que simplemente no era real aquello que estaban viendo mis ojos porque de serlo, quien sea que le haya dado esos documentos a Aitana se había pegado un tiro en el pie. Seguí mirando los documentos y la realidad era que no podía terminar de creer que Aitana tuviera eso en las manos. Comencé a preguntarme cómo era posible que precisamente ella tuviera aquella bomba de tiempo. Me quedé en trance por un rato. Ciertamente aquellos papeles de alguna forma eran un posible nuevo comienzo para mi pero la total ruina de una empresa que llevaba más de sesenta años en el mercado. Mi mente buscaba por todos los medios entender aquellos documentos, es que simplemente no hallaba la lógica en ellos. Para que aquello pudiese ser real alguien dentro de la empresa prácticamente tuvo que asumir que perdería todo incluyendo sus activos.
ESTÁS LEYENDO
Sin Amanecer
RomanceTras la decisión de irse lejos y cortar con todo su pasado implicando renunciar a Salvatore y a la posibilidad de superar sus demonios, Aitana comienza una nueva "vida" en Francia donde superficialmente todo parece irle bien al menos profesionalment...
