Actualización semanal (voten y comenten más para desbloquear nuevo capítulo)
Salvatore Bianco
La cabeza me quería reventar. Me sentía horrible, mareado y apenas podía abrir los ojos sin sentir que la luz me acribillaba las pupilas. Cuando fui capaz de abrir los ojos me vi desnudo en mi cama y a mi lado estaba Renata también desnuda dormida. En ese instante entré en pánico. No recordaba nada, no tenía ni puñetera idea de cómo había llegado Renata a mi cama y lo único que pensaba era en Aitana. Me levanté rápidamente de la cama y vistiéndome agarré el reloj, era poco más de medio día. Renata despertó y avergonzado por todo le pedí que se vistiera.
— ¿Qué haces aquí? Cómo es que..., Renata como demonios llegaste a mi cama.
— ¿Acaso no recuerdas nada? Me llamaste porque necesitabas a alguien con quien hablar. Tomamos unas copas de vino y una cosa llevo a la otra.
— No..., perdóname pero no. Unas copas de vino no hacen que pierda la memoria. Esto está mal, ¡joder! Sabes muy bien que amo a Aitana, que estoy con ella, que tengo una relación con ella.
Renata terminó de vestirse y luego acercándose a mí cruzó los brazos y algo sería respondió.
— Si, repítetelo hasta que te lo creas. Tal vez la ames, pero no eres feliz con ella. Si fueras feliz con ella, esto no hubiera pasado, sientes culpa pero no de serle infiel, sientes culpa de haberlo disfrutado porque en el fondo mueres por esto, por tener una relación normal.
— ¿Te estás escuchando? Tú y yo no tenemos ninguna relación. Solo somos amigos o al menos lo éramos hasta ayer. Amo a Aitana, quiero estar con ella, no quiero una relación normal, la quiero a ella y si para estar con ella tengo que recorrer el infierno, si para estar con ella tengo que estamparme contra una pared de hormigón lo haré una y otra vez hasta derrumbar esa jodida pared porque esa mujer es el amor de mi vida. Lo siento, siento mucho no poder decir que eres tú, siento mucho tener que decirte que quisiera darle al tiempo atrás y poder borrar este maldito error.
— No es un error
— ¡Si lo es! Es un maldito error del que no sé como saldré. No tengo ni puta idea de cómo terminaste en mi cama pero jamás habría tenido sexo contigo en mis cinco sentidos.
Renata me miró indignada y al mismo tiempo algo nerviosa. Apretó sus dientes y con la voz algo quebrada respondió.
— Para mi no ha sido un error. Ayer, cuando me hacías el amor no parecía que fuese un error para ti tampoco. Pero si tú preocupación es que Aitana se entere, tranquilo, que de mi parte no saldrá ni una sola palabra.
— Quiero que te vayas, necesito que te vayas y si soy sincero, no creo que debamos volver a vernos ni siquiera como amigos, al menos un tiempo.
Ella no respondió nada. Se quedó en silencio y me sentí miserable por no poder ver todo aquello con normalidad. Me sentí confundido, atrapado en una situación indeseable. Me odié a mi mismo en ese momento. No era posible que hubiera permitido que esto sucediera, no tenía idea de cómo explicarle todo esto a Aitana o si debería simplemente callármelo. Miré alrededor llevándome las manos a la cabeza y había algo extraño dentro de todo lo que ya estaba pasando. Sobre el suelo estaba tirado un vestido de Aitana. Era uno de sus vestidos favoritos y ella era celosa con sus cosas, no era de dejarlas tiradas y realmente no recordaba haber visto ese vestido ahí, mucho menos esos días en los que ella se estaba quedando con Alicia. Me senté en la cama y agarré el móvil. Miré la entrada de mensajes pero no había ni uno solo de Aitana. Le marqué pero no respondió y me pareció extraño teniendo en cuenta que estuvo explotándome el móvil en llamadas toda la semana.
ESTÁS LEYENDO
Sin Amanecer
RomanceTras la decisión de irse lejos y cortar con todo su pasado implicando renunciar a Salvatore y a la posibilidad de superar sus demonios, Aitana comienza una nueva "vida" en Francia donde superficialmente todo parece irle bien al menos profesionalment...
