Capítulo 11

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Bastian

La pantalla frente a él seguía encendida, pasaban de la una de la mañana y él aún no había ido a casa. Había preparado las muestras de control para mandarlas cuanto antes al laboratorio para las pruebas toxicológicas. Sin embargo, todavía tenía que terminar el informe de la última necropsia, ya que, a pesar de haber terminado la examinación, aún no había elaborado este cuando acompañó al detective a hacer la revisión del departamento.

Escuchó el sonido de una campanita, eran sus notificaciones de WhatsApp. No había revisado su teléfono desde que lo puso a cargar y así se quedaría otro rato, ahora lo importante era terminar. Ya descansaría cuando esto sucediera.

Se levantó de su asiento, se desperezó, y pasó una mano por su cabello ébano, quizás debería cortarlo, aunque le gustaba de ese modo. Buscó una goma para el pelo y recogió las delgadas hebras en una media cola, suspiró e intentó retomar el trabajo. No es como si tuviera algo más que hacer, y no quería darle más vueltas al asunto de sus padres, ya encontraría como escaquearse de ese asunto.

El sonido se volvió a repetir, por lo que se alejó del trabajo y cedió a verificar sus mensajes, entre los cuales encontró un par del detective indicándole que le enviara el informe en cuanto lo tuviera listo, que no le importaba la hora; una de las razones por las cuales habían intercambiado número.

Había unos cuantos de algunos grupos del trabajo en los cuales lo habían añadido, y otros más que eliminó sin darles un segundo vistazo, al menos el acoso se había detenido, el cambio de ciudad le había sentado perfecto, desestimó ese pensamiento y siguió revisando, también tenía un par de Rosalía.

Su mente giró en esa dirección un poco más. De momento, podía pedirle a ella el favor de acompañarlo, eso le conseguiría que sus padres lo dejaran en paz, y después podía regresar a su vida sin que se entrometieran. Sí, mañana se lo pediría de manera personal. Ya si no era posible contar con ella, ya los mandaría a paseo de otra forma para que dejaran de inmiscuirse. Porque en definitiva no más citas con extraños en la web, ya tenía suficiente de eso, y antes muerto que casado.

Con esa resolución, regresó a la pantalla y volvió al tecleo.

Dictamen de necropsia de Casandra Castillo Gámez, como se había identificado a la víctima. Seguido de la fecha y nombre de él como Médico Forense adscrito a la Fiscalía de Charity, pues si bien era cierto que Marcos fue quien la inició, fue Bastian quien terminó con el trabajo. 

Más abajo podía leerse:

Se establece etiología médico-legal de la muerte tipo violenta homicida como consecuencia de múltiples fracturas en cráneo ocasionadas por un agente contundente que no se determina.

Se establece la data del fallecimiento en el tránsito de la noche del miércoles al jueves. (Últimas horas de miércoles o primeras de jueves).

Consideraciones médico-legales:

A la vista de la información generada en la práctica de la autopsia, se puede establecer que Casandra Castillo Gámez sufre lesiones de tipo contusivo y traumático en cabeza, y tronco. Al mismo tiempo, sufre uno o varios traumatismos craneales que provocan fractura múltiple con hundimiento.

Es posible que las lesiones contusas y traumáticas en parte del tronco y la cabeza se hubieran producido en una misma secuencia de hechos, como también lo es que primero se produjeran las lesiones contusas del cuerpo y posteriormente las traumáticas en la cabeza con resultado de muerte.

Continuó explayándose, adjuntó las fotos del estado del cuerpo, y un diagrama donde señalaba las conclusiones a las que había llegado. Sin embargo, pronto tuvo que detenerse, el cansancio pesaba más que un elefante sobre su cuerpo, y no era para menos, llevaba casi todo el día trabajando.

Muerte a cada pasoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora