-¿Quieres pasar por un café?- le pregunté a Jorge cuando estacionamos frente a casa.
Él me observó y arqueó una ceja.
-¿Y Facu?-.
-Es sólo un café- aclaré confundida.
El no despegó su mirada de mis ojos durante unos cuantos segundos.
-Bien- accedió.
Me bajé del auto con un portazo. El rizado me miró interrogante.
-Lo siento, estoy que no controlo la fuerza-.
Carcajeó y cruzamos el corto camino hasta el umbral.
Hundí la mano en mi morral intentando encontrar las llaves.
-¿Problemas?- bromeó Jorge divertido luego un minuto.
-No- respondí victoriosa jugando con las llaves en mi mano.
Abrí la puerta y me hice a un lado para dejarlo pasar.
Una vez cerrada la puerta caminé por el pasillo seguida de Jorge.
Facundo estaba en casa, podía escucharlo hablar. ¿Pero con quién?
-Martina- dijo Lou cuando aparecí en el marco de la entrada del living.
Él se encontraba sentado junto a una morena de ojos grises. La charla parecía bastante intíma ya que ella se encontraba pasando su brazo por detrás de los hombros de mi novio, y bastante pegadita a él-. ¿Jorge?- preguntó Facundo incrédulo cuando el rizado apareció a mis espaldas.
-Vamos por un café- le aclaré secamente a Facundo.
-Oh no, quédate. Te quería presentar a Jessica, es una compañera del trabajo- dijo él con una sonrisa.
"Jessica" no se movió de su lugar, sólo saludó con la mano.
Fruncí el ceño.
-Nos vemos más tarde- dije intentando ocultar el enojo.
Tomé a Jorge del brazo y lo conduje hasta la puerta de nuevo.
-¿A dónde vamos?- dijo él entre dientes.
-Por el café-.
-¿Por qué no lo tomamos aquí?- me dijo confundido.
A mis espaldas apareció un Facundo bastante enojado. Y con los brazos cruzados. Jorge me miró esperando respuesta.
-Ve afuera, en un momento salgo- le dije al rizado, quién parecía tener la intención de quedarse allí. De repente, abrió la puerta y salió de la casa, supuse que sería por la mirada asesina que le lancé.
-¿Haz estado todo el día con Jorge?- cuestionó Facundo, furioso. -Sí claro, 'pasar el día con tu padre'- dijo sarcástico.
Lo observé con la furia a flor de piel. ¡¿Él venía a reclamarme a mi éste tipo de cosas?!
-No has contestado mis llamadas- le recordé secamente y su rostro colérico me asustó.
-¿Y esa es excusa para irte con otro?-.
-¡Mi padre falleció Facu!- le grité enojada y con el rostro ruborizado del enojo y tristeza- Jorge sólo me acompañó al hospital, eso es todo-.
Facu me miró arrepentido.
-Además, si tan preocupado por mi hubiéses estado, me habrías contestado las llamadas -escupí ácida-. No parecías enfadado cuando entré por esa puerta hasta que apareció Jorge-.
-¿Interrumpo algo?- dijo Jessica apareciendo en el pasillo.
La miré intentando mantener la calma.
-No, ya me voy- le dije a ambos.
-Tú no te vas a ningún lado- me dijo Facundo tomándome del brazo.
Lo miré enojada.
-¡Suéltame!- exclamé.
-Tenemos que hablar, Martina- me dijo él.
-Será en otro momento, ahora estoy demasiado enojada para hablar con alguien que habla antes de pensar- le dije molesta, tomé mi bolso, el abrigo y salí de la casa.
