La noche pasó entre risas y algo de alcohol. Más tarde llegaron Diego y Fran quienes se presentaron y congeniaron bastante bien con Facu y Fede.
Unas semanas después...
-Se acerca el cumpleaños de Jorge- le dije a Franchesca una vez que la mesera dejó nuestra orden en la mesa.
-¿Tienes alguna idea?- curioseó mi amiga mientras bebía café helado.
-Quizás una fiesta, pero sabes, quiero que sea algo especial,... diferente-.
-¿Alguna idea?- volvió a repetir con una sonrisa burlona
Puse los ojos en blanco.
-Lo más importante será el regalo que quiero darle-.
Ella me miró pervertida y reprimí mis ganas de darle un codazo.
-¡Franchesca!- gruñí- no me refiero a nada sexual- le aclaré.
-¿Ah no?-.
-No- negué rotunda- y ya qué tanto hablas, ¿tú que tal con dIEGO?- arqueé las cejas dándole doble sentido a mi pregunta.
-Oh ni te imaginas- respondió sonriendo- él es increíble-.
-¿Quién iba a decirlo? Mi sexy profesor y tú...- ella soltó una carcajada y no se guardó su codazo.
Los días pasaban y el cumpleaños de mi novio se acercaba. ¿Pueden creerlo? En ninguno de esos malditos y rápidos días se me había ocurrido nada.
Bien podría hacerle una fiesta sorpresa o algo por el estilo, pero eso era un auténtico cliché, y quería que fuera algo especial.
Cuando salí de mi clase de literatura junto a Marco, tomé mi celular y marqué a alguien que sabía que me ayudaría.
-¿Martina?- preguntó él del otro lado de la linea.
-Soy yo, Martina. No tengo mucho tiempo así que dime,... tú que amagas saber de hombres... ¿qué es lo que más puede sorprender y satisfacer a un hombre en su cumpleaños?- él carcajeó- nada morboso por favor-.
{Narra Jorge}
Saliendo de mi clase de derecho sonó mi celular.
Oh diablos...
-¿Sí?- pregunté algo molesto
-Hola cariño, estaba pensando en salir una de estas noches, ¿qué dices?- propuso amable.
-Ya te he dicho que estoy saliendo con Martina- repetí por milésima vez.
-¿Y eso qué tiene que ver? Nadie se enterará cielo, te extraño bastante ¿sabes?-
