Lang apenas y podía decir palabra, sentía el cuerpo pesado, como si algo dentro de ella la arrastrarse a la cama todo el tiempo, porque cerrar los ojos era más fácil, porque rendirse no parecía tan mala idea.
Los tres hermanitos de Dana estaban ahí con ella esa era la única razón por la que actuaba con una sonrisa, tal y como si nada pasara, se negaba a asustar a tres niños, su corazón no podía con ello.
— Y luego hizo ¡boom! y todos corrimos y tú saliste corriendo y peleaste y...
No podía escucharlos, no por algo fisiológico o similar, era solo que su atención estaba en otra cosa muy diferente. "Yo maté a tu mamá" Apenas podía recordar ese día, todo en su cabeza estaba revuelto, con sangre en todos lados, golpes y algunas explosiones pequeñas, como petardos que servían para aturdirla. Cuando vió al hombre lo reconoció, sabía lo había visto en otro lado, pero al escuchar su voz ¡Yo maté a tu madre! MIERDA ¿Cómo los había encontrado?
Su manada se había mudado después de la muerte de su mamá, querían un lugar más seguro y que ningún cazador supiera de su existencia ¿Por qué el mayor monstruo que había conocido estaba de regreso en su vida? "Esto será un ojo por ojo" Entonces supo que iba por ella, o eso creía, solo que no le daba sentido no la hubiera matado ya, ¿Entonces solo era una excusa?
— Peques, llamen a su hermana por favor, diganle que no me siento bien, se los suplico. — Solo quería hablar con su amiga para contarle lo que estaba sucediendo, el verdadero peligro al que se estaban enfrentando.
Yilan no se detendría.
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La manada entró en una verdadera crisis, una aún mayor que el día que mataron a su alfa en el momento que se enteraron que Yilan había vuelto.
Para intentar controlar el caos Lang tuvo que salir de la cama a hablar, y con su cuerpo destruido por lo que fuera que le había inyectado ese monstruo se alzó y con voz firme trató de tranquilizar a todos.
"Estamos muy lastimados" "No podríamos detener un ataque más" "Necesitamos al alfa, no a su hija"
Morgan estaba escuchando todo, le pesaba, no era posible que ni siquiera a su alfa estuvieran tratando bien, según lo que Dana le había contado eso sería impensable. Se acercó a Lang para intentar ayudarla, una vez más, las cosas que hacía estaban fuertemente influenciadas por sus instintos, pero ahora los abrazaba y aceptaba sin preocuparse por ellos. Y claro que hubiera ayudado a la alfa de no ser por Dana que la detuvo.
— ¿En qué estás pensando?
— Oye, solo quiero ayudar, si todos se calman y la dejan hablar entonces las cosas saldrán mejor.
— No, en este momento las cosas se salen de tus manos, no tienes idea de lo que significa esto para las personas, quédate aquí.
— Puedo ayudar, lo sabes ¿Si no para que soy la Luna? Además, tú me aseguraste que Lang sería respetada, es la alfa.
— Aún no lo es, no hasta que no tenga su propia iniciación.
Torpez reglas que solo ralentizaba todo, pero ahora que ya se sentía como una cabeza dura más podía entenderlo.
Ambas miraron a Lang respirar con dificultad, en verdad su cuerpo estaba muy lastimado y no hacía mucho esfuerzo por curarse, era una cosa impensable para un licántropo.
Ya no podía más, ella no quería esa responsabilidad, no de esa manera por lo menos, quería a su papá, quería una vida tranquila, quería a alguien que en verdad la amara.
—¡Silencio! — Gritó obteniendo un perfecto silencio absoluto. — Lo que les preocupa es la seguridad, lo sé, también sé lo lastimados que estamos, pero no nos derrumbamos, aún somos mucho más fuertes que ellos.
"Somos pocos"
— Por eso iré con el concejo, ¿Eso parece una buena solución? Sé que no confían en mí aún, pero ellos podrán decirnos que hacer y ofrecernos su ayuda en caso de que así lo vean necesario.
Con un asentimiento general quedó por sentado que esa misma noche Lang saldría rumbo al punto de encuentro con lo que ella misma había llamado el concejo.
No quería hacerlo, ya no le valía la pena seguir peleando una batalla que estaba perdida desde antes de que siquiera fuera consciente de que estaba en una batalla. Ella estaría mejor muerta que con su manada.
Todos estarían seguros pues ella era el objetivo, dejaría sufrir, tan sencillo, podría volver con sus padres, volver a tener una vida normal, y tal vez hasta disfrutar de aquello, dejaría de pensar en las personas como su responsabilidad, dejaría de sentirse mal.
— Lang, no puedes ir a ningún lado ¿Estás loca? No llegarás lejos, iré yo. — Le ofreció Dana en cuanto la alfa salió del ojo público, que traer más caos sería una tontería. — Samuel me acompañará, seremos rápidos y discretos, te aseguro que estaremos bien.
— No pueden presentarse al concejo sin que la Diosa Luna haya escogido sus títulos, no quieres causar más problemas.
— Tú tampoco puedes presentarte en ese caso, el título es lo único que le interesa a los líderes. — Refutó de inmediato.
— Si Morgan me lleva podré entrar, explicaré la situación y trataré de arreglar esto, además, nuestra situación es diferente, ustedes son betas y tienen que luchar por ese título. — No podían, ambos se sentían tan defraudados que jamás se atreverían siquiera a pelear por ese nombramiento. — Yo no tengo que luchar por nada, ser la alfa siempre estuvo en mi destino, y como nunca hubo un reto oficial informado al concejo no debería de tener problemas. — Un movimiento involuntario arrastró en dos saltos el cuerpo de la mencionada hasta abrazar a Lang, de esa manera le estaba confirmando que haría lo que ella dijera si se trataba de ayudar a la manada... si se trataba de poder pasar un rato con ella, es que Morgan solo quería tratar de restaurar todo lo que ella misma había roto. — No me abraces.
La sentencia retumbó pesado en la omega trayendola devuelta a la realidad, ella había sido una idiota con Lang todo el tiempo, las cosas no habían cambiado por pedirle disculpas mientras estaba inconciente. claro que no.
Y por supuesto que también trajo un momento muy incómodo para Dana que no sabía en dónde carajo esconderse para no estar presente en esa discusión de esas dos, no con la voz de Lang sonando tan firme.
— Lo siento, no quería molestarte. — Morgan prefirió retroceder para pensar en una mejor solución, algo que pudiera aplicar después.
— Tan solo... bueno, será mejor que organicemos todo, debemos salir mañana mismo.
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Poco Convencional
Science Fiction¿Quién ha de creer que los mundos de fantasía existen? Claro que Morgan no lo creía, ni cualquier persona normal hasta que una chica torpe llegó como estampida a su vida diciéndole "Te amo" " Estamos hechas la una para la otra" Y aunque eso no era...
