— ¡Deja de correr! — Ulva tardó mucho en darse cuenta de que David había huido, pero apenas tuvo el tiempo de procesar que era lo que había pasado salió a toda prisa detrás de él.
— No estoy huyendo. — Gritó David, ya sin aliento por cierto. — Estoy de su lado, lo juro.
— ¡DETENDE!
Y era verdad, no estaba huyendo, pero sabía que debían encontrar rápidamente a Yilan, que seguro se tenía algo entre manos, y tenía una muy buena idea de dónde podía estar. ¿Y porqué no solo lo decía? Porque los nervios eran mucho más que la razón (Y era un poco tonto también, seguro que por eso Lang incluso le caía bien).
Detrás de esos dos, a tan solo un par de pasos de distancia estaban Samuel Y Dana siendo esta última quien cargaba en hombros a Lang para poder ir más rápido.
Los betas se detuvieron en seco al detectar el olor de Mary, cambiaron el rumbo sin importarles dejar solo a Ulva pues, 1, no era su alfa así que no le debían nada y 2 seguro que un alfa experimentado podía con un humano que huía. O eso creyeron porque al girar en la esquina para seguir el olor notaron como Ulva estaba tan solo unos pasos atrás.
— Huele a sangre. — David no era tan importante como el olor de sangre de licántropo atrofiandole la nariz.
— Y a nuestra amiga, a Mary.
El alfa hizo memoria durante un segundo, todo sin despegar la mirada del frente, de dónde provenía todo aquello, porque no tenía que bajar la guardia o algo realmente malo podía pasarles.
— ¿La vampira, cierto?
Los chicos asintieron.
Lang, que en todo este tiempo estaba bastante atenta a que era lo que estaba sucediendo, bajó de la espalda de su amiga, porque con solo oler aquello el corazón se le estrujó, algo murió dentro de ella, casi como si esa frase fuera literal.
Corrió, corrió a toda velocidad, era como si su cuerpo hubiera olvidado que estaba envenenada, o tal vez tan solo había metabolizado el resto del veneno para que pudiera seguir corriendo, porque esa media calle parecían kilómetros, demasiados kilómetros, sin nada en la cabeza, sin nada en el corazón tampoco.
El cuerpo de Mary estaba en el suelo, semiinconsciente, murmurando cosas como si delirara, quería correr a preguntarle si estaba bien, o por lo menos a tratar de comprobar que siguiera viva.
Hasta que vió a Morgan tirada a un par de metros sobre un charco de sangre, sin moverse... sin poder escuchar su corazón.
Entonces su mundo se volvió a detener.
Un vacío desesperante que pareció perderla en la mayor desesperación que había vivido. Porque era lo que se sentía perder a alguien, y ahora podía ver a su padre en sus brazos, y notó que, ahora en verdad estaba sola, sola una vez más, ¿Siempre sería así? ¿No merecía nada más?
Al darse cuenta de lo que estaba sucediendo Dana corrió para auxiliar a Morgan, porque sintió el dolor de su amiga, el terror de perder a su luna, todo pasaba demasiado rápido como para poder procesar una emoción.
El silencio absoluto que se había creado en esa calle parecía falso, porque los demás licántropos estaban peleando, o armándose, había gente corriendo por todos lados pero en esa calle y solo ahí parecía ser un domingo tranquilo a las 6 de la mañana, solo la respiración fuerte de Lang tratando de mantenerse cuerda mientras abrazaba con todas sus fuerzas s Samuel, que en un acto meramente guiado por el instinto había corrido para separar a Lang del cuerpo.
— Por favor no, tú no. — Balbuceaba ya sin intentar contener las lágrimas, ¿Qué importaba? Si, era una alfa que lloraba mucho ¿Quien no lo haría?
Ulva agachó la cabeza en señal de respeto, no juzgo nada, no dijo nada, porque no podría siquiera imaginar perder a su luna lo mataba por dentro, mucho menos después de todo lo que Lang había pasado en tan poco tiempo, de verdad, él se habría rendido al perder a su madre, vivir un miedo constante de volver a ser atacados, perder a su padre, ataques en su manada, su secuestro y consecuente envenenamiento, y ahora, ¿Se supone que una niña como ella debía simplemente salir adelante?
Dana sintió como todo su odio para los humanos se volvía una capa sobre la piel, una aún más gruesa, mierda como los odiaba, Yilan había hecho eso, estaba segura. Sus puños se apretaron al ver que Morgan estaba muriendo justo frente a ella y no podía hacer nada, si su propio cuerpo no se regeneraba significaba que estaba muerta, todo por culpara de un humano, todo, absolutamente todo lo malo que le había pasado tenía la cara de un humanos, incluso la madre de Morgan tratando de salvar a Lang con todas sus fuerzas, cuidandola día y noche a pesar de no saber que era lo que tenía su amiga, de hacer hasta lo imposible ¿Por qué si todos eran tan malos incluso Lang había confiado en un humanos como David? ¿Por qué este le había dado un antídoto a su alfa?
Sin saber qué era lo que estaba haciendo y guiada un tanto por la desesperación que le causaba la situación, recordó algo que la madre de Morgan le había dicho, en su momento lo ignoró por completo es que pfff, era una humana, que no sabía nada de nada, pero cuando esa mujer se acercó a ella para tratar de tranquilizarla y decirle que su amiga estaba estable, cuando sintió ese alivio que le regresó el alma al pecho, cuando le explicó, por tonto que le pareciera, que era cpr, bueno ¿Qué más daba intentarlo?
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Poco Convencional
Science Fiction¿Quién ha de creer que los mundos de fantasía existen? Claro que Morgan no lo creía, ni cualquier persona normal hasta que una chica torpe llegó como estampida a su vida diciéndole "Te amo" " Estamos hechas la una para la otra" Y aunque eso no era...
