La noche en la que Xacnia estaba con Adrian
El aire frío de la noche me envolvía mientras me acercaba a las murallas del castillo.
Las sombras eran mi refugio; me movía como si fuera una extensión de ellas, avanzando en silencio.
Los guardias patrullaban cerca de las entradas, pero mi entrenamiento me permitía pasar desapercibido.
No podía fallar.
Esta noche sería decisiva para la alianza que buscaba con Bjön.
Mis pasos no dejaban huella en los pasillos de piedra mientras me dirigía al cuarto de Bjön.
Desde afuera, escuché sus pisadas, pesadas y tensas, acompañadas de golpes secos contra las paredes.
La frustración de Bjön estaba clara, y su desesperación casi se sentía en el aire.
Empujé la puerta y me deslicé dentro sin vacilar.
Bjön caminaba de un lado a otro, como una tormenta contenida.
Cuando sus ojos se posaron en mí, vi el asombro mezclado con desprecio.
La desaparición de Xacnia lo estaba devorando, y el enojo de Adrian solo había empeorado las cosas.
Adrian lo había hecho responsable, exigiéndole que la trajera de vuelta, y Bjön necesitaba descargar su odio en alguien.
-¿Tú? -espetó, con una furia que ardía en sus palabras. ¿Qué mierda haces aquí?
Levanté las manos en señal de paz, sin apartar la vista de él ni retroceder un paso.
-Vengo en ofrenda de paz.
Bjön soltó una risa sarcástica, seca y desprovista de humor.
-¿En serio? -me miró con burla y desconfianza -. Me odias tanto que matarías por una oportunidad de quitarme de en medio.
Dejé que el silencio hablara por mí, firme en mi postura.
Sabía que cada palabra debía medirla.
Con Bjön, había aprendido que a veces, las palabras podían estorbar más que ayudar.
-Xacnia está a salvo -dije al fin, manteniendo mi voz baja y serena.
Al escuchar su nombre, Bjön avanzó hacia mí.
La rabia encendía sus ojos, y pude ver cómo se tensaba, amenazante.
-No tienes derecho a pronunciar su nombre siseó, el odio impregnando cada palabra-. No con esa boca asquerosa.
Mantuve la calma, enfrentando su mirada sin vacilar.
Sabía que estaba en territorio hostil, pero no iba a dar un paso atrás.
-Ya no estoy con Mikkelsen -respondí, con voz tan firme como el acero-. La razón por la que estoy aquí es porque quiero a Xacnia.
Sus ojos se fruncieron mientras analizaba mis palabras.
Pude ver cómo buscaba algún rastro de mentira en mi rostro.
Pero yo seguía imperturbable, dejando que él viera la verdad en mí.
-Tengo un plan continué, susurrando para que esas palabras quedaran entre nosotros, selladas en la habitación-. Cuando llegue el momento, ella misma lo matará.
Bjön soltó una carcajada amarga, como si lo que proponía le resultara absurdo.
-Eso lo haré yo mismo -gruñó, despreciando mi idea.
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El Mismo Temperamento
FantasyXacnia siempre penso que nadie la entenderia por su mente macabra,nunca penso que encontraria a alguien con el mismo temperamento de locura hasta tal punto de asesinar
