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                      Escritora's Pov

Años atrás...

—¡Alejandra, cariño, detente! — la mencionada se aflojó la corbata que había estado asfixiandole la garganta desde que su ex prometida había soltado aquellas palabras sin remordimiento alguno.

Alejandra dió grandes zancadas al entrar a su casa, su madre siguiéndole de cerca, evitando que hiciera alguna tontería por su parte.

—¡Alejandra! — ella se detuvo en el inicio de las escaleras, dándole la espalda a su madre.

—Ve a casa mamá, la boda se acabó — sin mirarla, empezó a subir las escaleras, dejándola parada en la puerta, preocupada y muy consternada de lo que pudiera hacer.

Alejandra subió al segundo piso y no dudo en caminar hasta la habitación que tenía un cochecito en la puerta, la abrió de golpe y entro, su mirada se asqueo de tantas cosas de bebés, una cuna, una bañera, pañaleras, pañales, diferente tipos de biberones, un armario completo lleno de ropa y otro de zapatos, un álbum para sus primeras fotos con ellos, chupones y muchas cosas más. Sus ojos se volvieron acuosos y sin poder evitarlo, pateó con fuerza la cuna, causando que un costado se abriera por el fuerte impacto.

—¡Maldición! — se giró a las cosas que estaban en su mueble y empezó a tirar todo, pisar y arruinar cada cosa que ella misma había comprado con tanta ilusión y emoción, cada prenda que compro pensando en se bebé, en su hijo, termino en el piso, pienso rota por sus propias manos y ensuciada de la misma manera.

Carolina presenció cómo su hija rompía todo lo que una vez le mostró con una sonrisa en el rostro y halagando lo feliz que era. Sus ojos se llenaron de lágrimas y miraron al rostro de su hija, quién estaba bañado en un mar de lágrimas, su respiración estaba irregular y su rostro rojo, por la reciente irá.

— Alejandra, hija...

—¡Me hizo creer que era mi hijo! ¡Me hizo ilusionarme, me hizo verla como la mujer perfecta para mí! ¿¡Para qué!? ¡Para que al final, se largara con mi mejor amigo! ¡Son unos bastardos los dos! ¡Los odio, los odio!

El corazón de Carolina se oprimio con fuerza al ver a su hija llorar de manera desconsolada.

Sin decir palabra alguna, camino hasta ella y la abrazo, cubriendo su dolor con un poco de amor de madre, porque ella estaba para su hijo y siempre sería así.

[ ♣️ ]

                         Actualidad.

—Le estás cargando toda la responsabilidad a ella, Alejandra — la voz de Carolina invadió la oficina de Alejandra, quién le había dicho absolutamente todo lo que Ana le dijo. —No seas tan idiota, ¿Acaso sabes cómo se siente ella en estos momentos? No, porque estás más ocupado recordando el pasado y no viviendo el presente.

—Mamá...por favor — Alejandra paso las manos por su rostro, sintiéndose muy cansada y fatigada por tanto estrés del trabajo y de tanto pensar sobre el embarazo de Ana. —Este es un tema de Ana y mío, creo que no deberías meterte — declara.

—¡Ja! ¿Cómo quieres que no me meta cuando estás dejando sola a la pobre? Ella tampoco está preparada para tener un bebé, ayer lloro toda la tarde repitiendo que no quería tener al bebé, hasta que se quedó dormida, ¿Crees que eso es suficiente para meterme? Creo que sí — Alejandra desvío la mirada. Alejandra se levantó de la silla, llamando la atención de su hija. —Me voy a llevar a Ana a mi casa, para que pienses mejor las cosas, Alejandra.

—No — fue entonces cuando se levantó, con una molesta picando su pecho. —No te la vas a llevar, ella tiene que estar a mi lado — Carolina rodó los ojos y bufó.

—Me estás dando razones para llevármela — dijo, poco después, soltó un suspiro y asintió. —Bien, no lo haré, pero habla con ella y lleguen a un arregló, de lo contrario, ni tú ni nadie me va a impedir que me la llevé en lo que te calmas y piensas mejor las cosas — Alejandra sin estar muy de acuerdo, asintió.

—Está bien.

—Más te vale. Bien, mi deber de madre ejemplar quedo aquí, estaré vigilandote, Alejandra Rocha— la mujer entrecerró sus ojos y la miró, mientras salía de la oficina de su hija.

Una vez que Alejandra estuvo sola, pasó una mano por su cabello. ¿Qué debía de hacer?

365Donde viven las historias. Descúbrelo ahora