Merlina se despertó a la mañana siguiente con el sonido de "twinkle twinkle little star" una y otra vez. Se dio la vuelta en la cama, se frotó los ojos y examinó la habitación, encontrando la figura de Enid. Wednesday bostezó y se levantó de la cama, se acercó a Enid y se sentó junto a su novia.
Enid saltó cuando vio que Wednesday estaba despierta. Rápidamente apartó los dedos de las teclas y se frotó los Merlina vi que algo andaba mal.
- ¿Qué paso? - preguntó Merlina preocupado, encontrando la mano de Enid y entrelazando sus dedos con los de ella. La rubia la miró nerviosa.
- Tuve una pesadilla. - susurró Enid dejando caer la cabeza. Los ojos del miércoles se abrieron como platos.
- Pensé que se habían ido - Preguntó suavemente, llevando su mano al rostro de su novia.
- Yo también. - Enid suspiró.
- Despiértame la próxima vez, ¿vale? - Wednesday pasó su pulgar por la mejilla de Enid. Odiaba pensar en Enid despertando de sus pesadillas y estando sola. La rubia asintió suavemente, acercándose y apoyando su cabeza en el hombro de Wednesday.
- Si te hace sentir mejor, vamos a buscar tu regalo hoy. - susurró Wednesday, antes de besar la frente de Enid. La rubia se animó, levantándose rápidamente.
- ¿Ahora? - preguntó Enid, con los ojos muy abiertos. Wednesday no pudo ocultar su sonrisa.
- Tan pronto como estés lista. - Merlina se puso de pie lentamente. Enid tomó una muda de ropa y corrió al baño para cambiarse. Aturdida, Wednesday se puso una sudadera y unos calzas.
Después de desayunar, Enid prácticamente arrastró a Wednesday hasta el coche. Cuando salieron a la calle, Enid empezó a interrogar a la niña mayor.
- ¿A dónde vamos? - Enid inclinó la cabeza hacia un lado, viendo como Wednesday daba un giro que nunca antes había tomado. Wednesday se rió y sacudió la cabeza.
- Aún no te lo puedo decir, tonta. Arruinaría la sorpresa. - Merlina arqueó una ceja.
- ¿Puedes darme una pista? - La rubia miró esperanzada a Wednesday, solo para gruñir de frustración cuando Wednesday negó con la cabeza.
- ¡Paciencia! - Se rió. Enid puso los ojos en blanco en broma, contentándose con apoyar la cabeza contra la ventana y observar cómo se acercaban cada vez más a su destino.
La rubia se confundió aún más cuando Merlina entró en un pequeño estacionamiento de un edificio de ladrillo.
- ¡Estaban aquí! - Sonrió Merlina, estacionando el auto y bajándose del asiento del conductor. La niña más pequeña rodeó el auto y recogió una pequeña caja de plástico para envío. Enid la estudió confundida.
- ¿Qué es eso? - preguntó Enid, acercándose al lado de Wednesday y señalando la caja de envío.
- Ya verás. - Se rió Merlina. Enid gruñó pero siguió a Wednesday con entusiasmo al interior del edificio.
- ¡Cierra los ojos! - Instruyó Merlina. Enid enarcó una ceja, pero decidió no ir en contra de la petición de Merlina. Tan pronto como se tapó los ojos con las manos, sintió una pequeña mano en su espalda, dirigiéndola.
Con cuidado, dejó que Wednesday la guiara hacia lo que supuso era un pasillo. Cuando dejaron de caminar, ella se mordió el labio.
- Abre los ojos. - susurró Wednesday, acercándose al lado de Enid para ver su reacción. La rubia dejó caer las manos a los costados, estudiando la habitación frente a ella.
- ¡¿Gatitos?! - exclamó Enid, Inmediatamente corriendo hacia una de las jaulas de metal. - ¡¿Gatitos?! - Repitió, girándose y mirando a Merlina con los ojos muy abiertos.
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wenclair - Yellow
SonstigesWednesday Addams odiaba a Enid Sinclair, pura y simplemente. Por supuesto, ¿quién podría culparla? Enid había sido quien leyó los mensajes privados del miércoles frente a toda la cafetería, empujándola a salir del armario. Wednesday se había ido a N...
