Todos esperan a que Hyunjin tome asiento en la mesa para así empezar a comer, pero el ambiente es algo tenso.
Nadie puede pasar por alto que no sólo huele a alfa, a él, sino que desprende la esencia de Jeongin a una intensidad abrumadora. Son tantas las feromonas de omega que es más que obvio que esos dos hicieron algo más que sólo mirarse o tocarse por encima de la ropa.
Jisung siente la mirada de Minho sobre él, siempre a la espera de ver sus reacciones y deleitarse con ellas en su propia mente oscura y algo retorcida.
—Disculpen la tardanza— Hyunjin dice tan pronto como se acomoda, sonriéndole a los cuatro restantes sobre la mesa —Olvidé por completo la hora.
Mmm, por supuesto. Hay ocasiones en las que le dan ganas de golpear a su adorado hijo porque lo crió mejor que eso, a mentir mejor que eso, pero por el momento decide dejarlo pasar. Lo que ahora desea es saber cuál es el repentino secretismo que se trae con el niño, porque desde hace una semana andan muy juntitos.
Confía en Hyunjin con los ojos cerrados, sin embargo, él es alguien a quien le gusta saberlo todo. No importa qué tan ridículo o patético sea (a excepción de la vida sexual de cualquiera de sus hermanos, ellos se pueden ir al diablo).
—Apuesto a que Jeongin hizo que olvidaras la hora— Yeji dice, un tinte de burla y ternura en su voz, sin mirar a nadie a los ojos —No es la primera vez que te saca de control— Alza la vista, guiñándole un ojo.
Hyunjin entrecierra los ojos.
—Mi autocontrol funciona a la perfección.
—Claro que no— Niki interrumpe, mirándolos a los dos con nerviosismo. De sus hijos es el más tímido, al menos en comparación de los demás —Todos en esta mesa son testigos de ello.
—Escúchame muy bien, Niki —
—¡Ahí está! ¡Ya me estás gruñendo!
Minho coloca el vaso de vidrio del que bebe con más fuerza de lo necesario, un gesto que desde pequeños aprendieron que significa que deben de guardar absoluto silencio, o por lo menos concentrarse en cosas más importantes.
Él sólo observa a Hyunjin, sin pasar por alto la pequeña pero notoria marca roja que lleva en su cuello, visible para todo el mundo.
De pronto esos ojos tan parecidos a los suyos se posan en él. Ah.
—Antes de empezar a comer— Hyunjin empieza —me gustaría hacer una pequeña confesión.
Le dedica una mirada rápida a Minho, quien le devuelve el gesto de inmediato. Las más pequeñas cosas le ayudan a saber a dónde va todo eso, y la expresión llena de seriedad de Hyunjin junto con sus feromonas se lo confirman. No es una sorpresa, por supuesto, ya que la atracción estuvo ahí desde el primer momento en que se hablaron.
Pero no por ello significa que le agradará la idea.
Alza el mentón, entrecerrando los ojos, ahora las discusiones quedando en el pasado para darle paso a la curiosidad presente de parte de Niki y Yeji, mientras que él espera con toda la tranquilidad del mundo.
—Está bien— Minho dice con suavidad —Supongo que es importante.
Hyunjin asiente, carraspeando y acomodando su propio saco con rapidez antes de pasar una mano por su mentón, el tacto suave de los dedos sobre su propia piel. Tanto Niki como Yeji le observan con intensidad, casi saltando sobre la mesa para poder escuchar mejor. Minho, por otro lado, sólo finge una expresión o reacción a algo que ya se sabe con claridad.
Los ojos de Hyunjin sólo se posan en él, en nadie más, y ni siquiera se atreve a parpadear cuando les dice a todos la gran noticia.
—Jeongin me gusta—Confiesa.
ESTÁS LEYENDO
GET LIT
FanfictionOmegaverse Cuando tu familia se ha encargado de menospreciarte y humillarte, el odio parece ser el único sentimiento que conoces, ese mismo odio que será tu motor para planear como destruir a tu perfecta familia. O Cuando odias a tu familia y qui...
