Las audiciones para el reconocido programa musical «Haciendo a un artista» han comenzado y Ander va a por todas. Puede que no sepa cantar, pero la composición y los instrumentos son su fuerte. Peores artistas han concursado e incluso ganado, ¿verdad...
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El correo electrónico llegó en enero.
Para ese momento casi todas las canciones de nuestro álbum ocupaban la lista de éxitos en Spotify. Los discos se vendían como churros en los bolos, lo que hizo que tuviéramos que pagar por otro pack de 300 unidades. Alan, como el visionario que siempre ha sido, empezó a investigar para producir vinilos y venderlos también.
Además, nos habíamos recuperado de lo del festival. Flavio nos pidió perdón a todos por su comportamiento, a pesar de que no fue su culpa. Le pedimos que nos contara qué le había pasado, pero respondió que era complicado y que hablaría de ello cuando estuviera preparado. Lo dejamos pasar porque lo queríamos mucho y confiábamos en él.
Lo único malo eran los tweets. El incidente del festival dio mucho de qué hablar, sobre todo en Twitter. Había fotos y vídeos por todos lados: de Flavio quedándose en blanco frente al micrófono, de mí quitándole la chaqueta y hasta de cuando le puse las manos en el rostro para reconfortarlo.
Me ponía incómodo que el mundo viera aquello. Hacían teorías, algunas descabelladas: ¿Flavio iba drogado? ¿Él y yo éramos pareja? ¿Por qué habíamos ido al festival si no éramos capaces de tocar cinco míseras canciones en directo?
Según Claudia, la atención nos beneficiaba. Las visitas de nuestros videoclips comenzaban a dispararse, y por muchas barbaridades que hablaran o pensaran sobre nosotros, eso se traducía en más dinero y presencia en la industria. Nos llegaron más propuestas para dar conciertos, pero queríamos asegurarnos de que Flavio estaba preparado.
Salvo por eso, se podía decir que la cosa iba sobre ruedas... hasta ese correo electrónico.
El correo electrónico.
A día de hoy sigo sin saber cómo consiguieron mi dirección de email. No la había compartido en ninguna red social ni era pública. Aun así, un día me desperté y mientras revisaba somnoliento las notificaciones del móvil me llegó una alerta de un correo. El texto era el siguiente:
Para: anderr_hansenn705@gmail.com
De: emiliagrande@grantproducciones.com
Asunto: Reunión Grant Producciones
Estimado Ander Hansen,
Espero que se encuentre muy bien. Soy Emilia Grande, A&R Manager de Grant Producciones, una compañía discográfica con sede en Madrid. Me dirijo a usted como portavoz de la misma para expresar nuestro interés en las actividades de su banda, FAMA. Según tenemos entendido, sus integrantes y usted solo llevan en el panorama musical unos meses, pero en ese poco tiempo se las han arreglado para hacerse un hueco en las listas de éxitos de las plataformas de streaming. Desde aquí les queríamos felicitar por el esfuerzo, van por buen camino.
Desde Grant Producciones nos gustaría plantear una reunión presencial en la sede de la empresa en Madrid con los cuatro miembros de la banda en cuestión: Alan Bravo, Flavio Caballero, Martín Soler y usted, Ander Hansen. Mi jefe tiene una oferta de colaboración que hacerles. De estar interesados, les revelaremos todos los detalles en persona.