Las audiciones para el reconocido programa musical «Haciendo a un artista» han comenzado y Ander va a por todas. Puede que no sepa cantar, pero la composición y los instrumentos son su fuerte. Peores artistas han concursado e incluso ganado, ¿verdad...
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¿Te lo has creído?
Sé que no. Sé que has visto los anuncios en las redes sociales y las noticias en las revistas. Todos sabéis que ese no fue el final de FAMA, pero pocos conocen la historia detrás de cámaras. Lo que pasó durante esos dos años de silencio.
Aquí está la historia completa.
Pocos minutos después de nuestra marcha, Marcela salió al escenario y se encargó de comunicar la cancelación del concierto. No dio muchas explicaciones, sino que se limitó a decir que teníamos problemas personales y que continuar con el espectáculo no era viable. Se disculpó y dio indicaciones sobre cómo conseguir un reembolso en las taquillas. La abuchearon tanto que tuvieron que escoltarla a la salida por miedo a que la agredieran. Se hizo público que la habían despedido al día siguiente.
Por mi parte, viajé con Flavio a Alicante y llegamos al hospital de madrugada. Tal y como me había explicado Tamara por teléfono, Denis había sufrido un brote que le había provocado la pérdida temporal de la visión de ambos ojos y debilidad en la pierna izquierda. Ambos síntomas se prolongaron durante un par de días, pero fueron remitiendo con el paso de las horas.
Con el tratamiento adecuado, Denis fue recuperándose poco a poco. El entumecimiento de la pierna remitió totalmente tras un periodo de fisioterapia, pero no tuvo la misma suerte con los ojos. El brote le dejó como secuela una visión borrosa permanente. Sin embargo, le encontraron unas gafas especiales que le sentaban la mar de bien, así que tocaba ver el lado positivo. Para animarlo le enseñé la figura de la bruja de la suerte que me había dado, la que todavía llevaba en mi bolsillo tras tantos años, y nos pasamos toda la tarde riendo y llorando.
Al día siguiente del concierto, el equipo de Grant Producciones publicó el anuncio de la ruptura de la banda en nuestras cuentas. Tampoco se dieron explicaciones, tan solo que habíamos llegado al acuerdo en conjunto. Este anuncio se redactó sin nuestro conocimiento y nos enteramos de su existencia a la vez que el resto del mundo. Las redes estallaron y el caos dominó nuestras vidas durante días, semanas y meses.
Aunque a mí no me llegó nada de ese odio, al menos al principio. Me negué a entrar en las redes sociales o a encender el móvil siquiera. Mi atención solo tenía un dueño y era Denis. Me daba igual lo que opinaran miles de desconocidos sobre la ruptura de la banda y no me sentía mal por la forma en la que habían acabado las cosas. Solo me arrepentía de una cosa: desaparecer y dejar colgados a los verdaderos fans, aquellos que se preocupaban por nosotros de verdad y sabían que, aunque no se dijera públicamente, la situación era peliaguda y debíamos ir con cuidado.
Me pasé un mes cuidando de Denis en Alicante y, en cuanto mejoró y distinguí que necesitaba tiempo a solas con Tamara y Nuria, me volví a Madrid a arreglar mi vida (o al menos intentarlo). Flavio me recomendó mantenerme alejado de las redes y le hice caso. Por su parte, Alan había sido admitido en un centro de rehabilitación para adictos y estaría unos meses allí. Le hice saber lo orgulloso que estaba de él. Y Martín tampoco se quedaba atrás: él y Belén iban a tener el bebé. Por no hablar de que Flavio ya estaba con los ensayos para el musical.