El suave aroma salado del mar acompañaba al fuerte oleaje que aquel día acompañaba a las grises nubes típicas en Forks. Killian no podía apartar la mirada de una gigante roca que recibía todas las olas y provocaba que éstas rompieran en ella, sus pensamientos perdidos en algún punto de su mente. El extremo sur de la medialuna de la playa evitaba que turistas lo molestaran, por lo que la tranquilidad fue agradecida por el chico.
—Fuera del agua, Claire. Vamos, no, no. Eh. Muy bonito, señorita. ¿De veras quieres or cómo me grita Emily? Pues no voy a traerte a la playa nunca más si no. ¿Ah, sí? No... Uf. Esto te parece divertido, ¿a que sí? ¡Ja, ja! ¿Y quién se ríe ahora
¿Eh, eh?
La voz de Quil lo hizo apartar su mirada del oleaje y volver en sí. A su lado, Paul descansaba tumbado en la arena con sus ojos cerrados. Jacob caminaba hacia ellos, sus ojos fijos en el cambia-formas y la niña que jugaban. Quil tenía a Claire agarrada por el tobillo, la ropa de la pequeña completamente empapada.
—Cinco pavos a favor de la chica —dijo Jacob ni bien estuvo cerca.
—Hola, Jake.
La niña pegó un alarido y arrojó el cubo a los pies de Quil.
—Abajo, abajo.
Él la depositó con sumo cuidado en la arena. La pequeña fue a gatas hasta Jacob y se aferró a su pierna.
—Tio Yei.
—¿Cómo te lo estás pasando, Claire?
—Quil está mojado.
—Ya lo veo. ¿Dónde está tu mamá?
—Ido, ido, sa ido —canturreó Claire —. Claire con Quil tooodo el día. No quiero volver a casa nunca.
Claire se alejó de Jacob y se marchó corriendo hacia Killian, al cual le dio un rápido abrazo antes de volver hacia Quil. Éste la alzó en vilo y se la puso sobre los hombros.
—Tiene toda la pinta de que alguien acaba de cumplir la temible cifra de los dos años...
—Tres —corrigió Quil—. Te perdiste la fiesta temática. Tocó de princesas. La cría me hizo llevar una corona y Emily tuvo la ocurrencia de que podían probar su nueva caja de maquillaje conmigo.
—Vaya... en serio lamento no haber estado ahí para verlo.
—No te preocupes, la señorita Emily ha hecho fotos —se metió Killian.
—Y he salido de lo más favorecido, ¿cierto, Killian? —continuó Quil.
El neófito asintió y Jacob negó con la cabeza.
—Vaya, menudo primo estás hecho.
—Claire se lo ha pasado en grande —repuso Quil con un encogimiento de hombros—, y de eso se trataba.
El neófito vio a Jacob poner los ojos en blanco, lucía casi irritado, como si la mera presencia de estar rodeado de personas imprimadas le resultara vomitivo.
Paul se movió ligeramente a su lado e inconscientemente pasó su brazo por encima de la cintura de Killian, abrazándolo y acercándolo hacia él.
Claire chilló sobre los hombros de Quil y señaló al suelo.
—Quiero una piedra bonita, piedra bonita, para mi, para mi.
—¿Cuál, pequeña? ¿La roja?
—No, roja no.
Quil se dejó caer de rodillas. La niña pegó un chillido y le tiró del cabello como si fueran las riendas de un caballo.
—¿La azul?
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OJOS ROJOS; twilight
FanfictionEn donde los Cullen confunden a un humano normal con un ser extraño y sobrenatural. [Comentarios de spoiler serán eliminados. Por favor, no arruinen la experiencia a otros lectores] Comienzo: Diciembre 3, 2021 Finalización: -/-/-- Word count: ---
