—¿Paul?
La voz de Killian se escuchó detrás de él y el cambia-formas se giró bruscamente, escondiendo el paquete plateado en el bolsillo trasero de sus pantalones cortos. Ante esta repentina acción, el neófito frunció su ceño y lo miró extrañado.
—¿Sucede algo? —volvió a preguntar el menor.
Paul boqueó un par de veces sin encontrar nada para decir, no habiendo esperado la presencia de Killian en la habitación mientras él dejaba sus pertenencias.
—Uh, no, no, nada —negó rápidamente, haciendo una bola la corta nota de Embry y tirándola a un pequeño cubo de basura en la habitación—. ¿Necesitas algo? —Killian negó y elevó una de sus manos, mostrando en ella una nota que hizo que el rostro de Paul se descompusiera y temiera lo peor—. ¿Qué es eso?
Killian bajó su mano y señaló hacia su espalda, donde se podía ver la cocina.
—La señorita Emily dejó una nota en la cocina, dice que te ha dejado estofado para cenar y panecillos por si quieres picar algo entre horas —Paul respiró aliviado ante las palabras del contrario, dándose cuenta que la nota no decía nada extraño—. ¿Quieres que vaya calentando tu comida mientras tú eliges algo que ver?
—Puedes elegir tú si quieres —se apresuró a decir.
Killian negó.
—La señorita Emily y yo vimos casi todo su repertorio de DVDs y telenovelas la última vez que estuve aquí, así que puedes elegir tranquilamente. Prepararé tu comida mientras tanto.
El neófito no le dio tiempo a contestar antes de girarse hacia la cocina y abrir el horno donde Emily había puesto la cacerola con el estofado. El joven se movió grácil por la cocina, siguiendo las instrucciones que Emily había dejado apuntadas en la nota, bajo la atenta mirada de Paul. El cambia-formas se encaminó hacia el sillón y se sentó frente al stack de películas. Miró el nombre de algunas por encima pero no les estaba prestando demasiada importancia, su atención siendo atrapada por el neófito que preparaba las cosas con gran rapidez pero delicadeza. Aunque lo intentara, sus ojos parecían no poder despegarse del cuerpo del neófito; Killian vestía joggers grises, una camiseta negra simple y una chaqueta del mismo color. Las prendas quedaban algo anchas alrededor de su cuerpo y eso provocaba que el chico se viera más pequeño de lo que realmente era. Pero el colmo fue cuando Killian tuvo que ponerse de puntillas para alcanzar la vajilla en lo más alto del mueble y la línea de su espalda baja quedó expuesta ante los atentos ojos del lobo.
Paul tragó en seco, obligándose a centrar su atención en las películas e intentando que su mente ignorara el hecho del paquete plateado que aún descansaba en el bolsillo trasero de su pantalón.
—¿Has elegido ya? —cuestionó Killian, sacando a Paul de su burbuja. El cambia-formas sacudió la cabeza al escuchar el metal de los cubiertos sonar y sus ojos se abrieron cuando Killian apareció con ellos y los colocó frente a él.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó confuso.
—¿Poner la mesa? —imitó su tono.
—No, no, yo lo hag- —se apresuró a decir Paul mientras se ponía en pie, más la sola mano de Killian ejerció fuerza suficiente para hacerlo sentar nuevamente.
—Nunca me dejan ayudar en casa, permíteme hacer esto —pidió casi en tono suplicante.
Paul no sabía si había sido por la fuerza del neófito o por el tono de sus palabras, pero su cuerpo parecía haber sido electrificado y los bellos de sus brazos lo demostraban.
—De acuerdo —fue lo único que pudo contestar, sus ojos fijos en los rojos del contrario.
Killian sonrió y movió su mano del hombro del mayor y caminó tranquilamente a la cocina para terminar de traer las cosas.
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OJOS ROJOS; twilight
Fiksi PenggemarEn donde los Cullen confunden a un humano normal con un ser extraño y sobrenatural. [Comentarios de spoiler serán eliminados. Por favor, no arruinen la experiencia a otros lectores] Comienzo: Diciembre 3, 2021 Finalización: -/-/-- Word count: ---
