CAPITULO 51

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El galope de los caballos acercándose le avisaron que se acercaban a ellos, Cregan tuvo que tomar toda su fuerza de voluntad para alejarse de Lynara, podía escuchar la respiración acelerada de ella.

Los lobos gruñeron, Lynara los vio cómo su posición de ellos se volvía para atacar.

-No. – hablo ella firme mirando a los lobos cuando aparecieron algunos guardias y señores de otras Casas galopando.

Los lobos huargos gruñeron a los hombres que habían llegado.

-Lynara. – la llamo Cregan preocupado por los gruñidos salvajes de los lobos.

-¡Mis señores! – grito un guardia preocupado al ver a lobos tan grandes.

-No se acerquen. – pidió Lynara con firmeza y preocupada.

-Pero... - uno de los señores nobles saco un arco y flecha ignorando a Lady Stark.

El gruñido de ambos lobos se intensifico más al ver la amenaza, Lynara no había visto que alguien apuntaba con una flecha a los lobos.

Pero los lobos gruñían más fuerte y se veían más agresivos.

Cregan miro con temor al ver como el lobo café se acercaba más a Lynara pero los ojos del lobo no estaban en ella, estaban en el grupo que había llegado.

-¡Baja esa maldita flecha! – grito Lord Stark al ver al hombre apuntando con una flecha hacía Lynara, se interpuso entre el grupo y Lynara para protegerla.

-¡Mi señor! – grito el hombre con desespero al ver que no se movía.

-¡Te ordeno que bajes esa flecha! – grito de nuevo Cregan.

Todo era un caos, los gruñidos, los grito de Lynara llamando la atención de los lobos y los gritos de los hombres hablando entre ellos intentando convencer a Lady Stark y a su señor de que se alejaran de ellos.

-¡Es suficiente! – grito Cregan con enojo y camino hasta el hombre, de un golpe lo dejo en el suelo y lo desarmo. - ¡Quiero que retrocedan! – hablo con fuerza y controlando su enojo para no alertar más a los lobos.

El lobo negro se deslizo por Lynara y se puso a lado de Cregan Stark mostrando sus dientes, los hombres sin duda retrocedieron con miedo.

Lynara pudo controlar un poco su corazón desbocado por el miedo de que todo saliera de control.

-Cuando doy una orden, obedecen. – hablo con fuerza y una seriedad que hizo temblar a varios, se acercó a paso lento al Lord de la Casa Moss, el hombre, aunque intento no retroceder ante la intimidante aura de Lord Stark. – La siguiente ves que se te ocurra apuntar con una flecha a Lady Stark, pagaras con tu vida. – sentencio Cregan con voz fría.

-Cregan. – lo llamo Lynara con voz suave.

Cregan sintió el leve gruñido del lobo que estaba a su lado, que no se dio cuenta que aún lo seguía.

-Nadie toca a estos lobos. – ordeno. - ¿Les quedo claro? – pregunto él mirando a los hombres.

Uno de los guardias se acercó con dos caballos.

-Mi señor. – lo llamo el guardia con cierto temor, pero se mantuvo firme. –Creo que sería bueno regresar, pronto va anochecer y sería peligroso viajar de noche. – el hombre extendió las cuerdas de los caballos.

Cregan se relajó un poco y acepto las riendas, pero los caballos se intentaban alejar por la presencia de los lobos.

-Tienes razón, volvamos al campamento, mañana partiremos al Sur. – miro a Lynara que aún acariciaba al lobo café. –Es hora de irnos. – le dijo con una leve sonrisa al verla sonreír al acariciar al lobo.

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⏰ Última actualización: Jan 21 ⏰

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