Desde donde estoy, puedo ver claramente que no te sentías cómoda.
Veo como desde mi lugar junto a mis padres, que tú madre como siempre te está juzgando de tu identidad. Sin aún saber que eres más de lo que dice sus palabras.
Aún no puedo creer que ella que te vio crecer no tenga una pisca de confianza o de cariño.
Hasta mis padres han empezado a sentir cierta molestia por ellos.
Mi padre, Gómez mira mal al hombre que permanece callado en todo momento, entendía que la mujer dominaba en esa relación, pero hasta el sabía que estaba llendo demasiado lejos los comentarios de tu madre.
Por el lado de mi madre, por primera vez estamos de acuerdo con algo... Ambas teníamos ganas de desaparecer a esa mujer.
- solo la he conocido desde lejos Wednesday, pero de verdad no puedo soportar la forma que hacen sentir a la pequeña Enid - dice mi madre de forma molesta y con elegancia, era sorprendente que aún mantiene ese perfil aún cuando tenían mirada de matar.
- lo que más me sorprende es que ese hombre no tenga voz - dice ahora mi padre mirando desde sus lentes oscuros de forma desagradable a el padre de Enid.
- padre, madre... Limiten sus comentarios. Recuerden que hay una posibilidad de que Enid este oyendo - aún cuando era mi intención que ellos pararan de cierta forma, también quería que la misma Enid se entere que estamos de su lado.
Cómo se que nos estaba prestando atención, cuando Enid en medio de las palabras de su madre volteo su mirada hacia donde estábamos y sonrió con cariño.
¿Como era posible que la madre de Enid no se de cuánta de la verdad?
Suspiro intentando mantener la calma, desde donde estaba sabía que tú sonrisa era fingida y que tenías muchas cosas que decir contra tu madre. Pero en todo ese momento, nunca ví que quieras contradecir sus palabras.
Solo me límite a mirar, ya luego me encargaría de ese tema...
Wednesday caminaba de regreso a su habitación, con una Enid con la mirada baja.
- No puedo soportar como te hacían sentir, pero perfectamente me límite por el simple hecho que tú me lo pediste Enid - digo de manera fría, aún recordando la forma que se hacía pequeña la figura de Enid con cada palabra que escuchaba.
- lo sé y gracias amor - contesta tomando ahora la mano fría de Wednesday. - aún no tengo ganas de oír a mi madre que hice la elección equivocada o que me va a llevar a los mejores médicos licántropos para quitarme también lo lesbiana - la gótica solo sonríe de lado, pues sabía perfectamente de que hablaba.
- en efecto, alguien debe de darle un golpe de realidad a es a mujer - murmura, tenía ya buenas ideas para eso.
Un apretón en la mano hace que deje de pensar en torturas para la mujer. - nada de eso. Es mi madre... - pero la forma que lo dice hace que sus ojos brillen por el llanto que está queriendo evitar. - es la alfa de la manada y no puedo hacer mucho contra ello - cuando dice eso, traga fuertes para soportar no llorar.
Wednesday solo la mira, no tenía intenciones de soportar más el sufrimiento de la rubia.
Apartó la mirada y luego empezó a caminar con una Enid aún sosteniendo su mano, no la iba a soltar más que nada quería ya llevarla a la habitación.
Ahí fue cuando la rubia se suelta en llanto, y sin más se deja abrazar por los brazos fríos de su novia.
Luego de varios minutos que parecían más largos de lo que alguna vez soporto, guío a su novia hasta su cama y la arropó para que esté cómoda entre los coloridas sábanas. La chica rápidamente se quedó dormida por el cansancio.
