Distancias

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Todos sabían que nadie debía de meterse con Wednesday Addams, que nadie debía de acercarse a la chica.

Que nadie debía hasta dudar que la chica no tendría algún arma en su poder...

Solo había pocas personas que tenían permitido estar a cierto límite de su persona, y había algunos que se atrevían a acercarse... Y terminaba mal.

La primera vez que todos los estudiantes de la academia Never More se crearon la regla de "¡note metas con Wednesday!" Fue desde el día uno, ni siquiera habían pasado diez minutos desde que llegó y ya había una víctima.

Fue un chico que se burlo de su altura y que parecía inofensiva, el chico terminó tres días inconsciente y con un brazo roto.

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Primer día.

La familia Addams estaba reunida frente a la directora de la escuela, en la oficina se podía percibir el aroma de lavanda y a muebles viejo con algo de crema de manos.

- Desde hacía tiempo en la academia se avisaba de que tendrían compañeros de cuartos. Y Wednesday no sería la excepción... - la gótica, podía oír como la directora Larissa Weems explicaba con detalles las reglas del lugar a sus padres. - por estrictas razones, no podemos dar el lujo de darle prioridad a una sola estudiante, aún cuando su familia sean benefactores de la escuela... - sigue diciendo la mujer.

Wednesday solo estaba al 50% prestando atención, el resto estaba en como planeaba su escape de la escuela.

Su padre que estaba a su izquierda, demostrando que el solo estaba en apoyo a la decisión de su esposa. Si, su madre fue la que terminó desidiendo en inscribirla en esa estúpida academia.

Misma que alguna vez ella había estado, y donde dejo una buena huella de su historia.

- no te preocupes Larissa, Wednesday sabe perfectamente que va a tener que adaptarse a la situación - la mirada y el tono de voz que uso su madre, era una de las que más odiaba "es una orden"

Cualquiera diría que su padre era quien daba más autoridad en la familia, pero no, era su madre. Ella tenía siempre la última palabra, debía ser como ella quiere y sino, las cosas se podía poner incómodas.

Y como ella era el perfecto estereotipo de, "me vale madres" de la familia. La oveja negra, la marginada.

Con sus últimos actos de rebeldía, como chocar el auto de su padre y vengarse de un maestro idiota. Termino siendo la gota que derramó el vaso de su madre.

Suspirando unas cuantas veces más, en ese momento le apetecía fumar. Desgraciadamente su padre le tomo el último cigarrillo de su caja en el camino.

Cruzando sus brazos para intentar no hacer o decir algo ofensivo en frente de la directora, solo se limito a aguantar toda la palabrería de la situación.

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Dos semanas después.

No había hecho nada aún en el tema de escapada de la academia, ya que desgraciadamente sus padres aún estaban merodeando los alrededores.

Ya al día siguiente empezaría la escuela oficialmente y aún no había llegado su compañera de cuarto.

Según la encargada de la residencia, le había surgido un problema familiar y que llegaría un poco después.

A ella le daba igual, pero igual esa mujer Marylin Thornhill que estaba muy al pendiente de su posición, le hacía imposible buscar una ruta de escape... Aún.

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