Banshee

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– ¿Roll?

La reploide rubia levantó la cabeza, registrando la voz familiar inmediatamente en su procesador al ver un autómata de armadura azul aproximándose, y sus ojos verdes se fijaron inmediatamente en los turquesas de ella.

– ¡X! – exclamó Roll. El alivio se apoderó de ella al principio, pero luego pausó. – X, ¿dónde está tu armadura?

"X" detuvo sus pasos. – ¿Mi qué? – preguntó, aparentemente confundida. – ¿A qué te refieres? Esta ES mi armadura. La llevo puesta ahora mismo.

– Sí, esa es tu armadura base. – replicó Roll, poniéndose cada vez más suspicaz. Aun así, no estaba totalmente lista para tirar por la borda la oportunidad de rescate todavía. Este sujeto, que parecía haber llegado antes que su hermano muy rápido, se veía demasiado parecido a su hermano, y aun así, no podía exactamente declararlo como tal. Todavía no. – ¿Qué hay de la armadura que te dieron las cápsulas? ¿Las partes que me mostraste en el cuartel general?

"X" se quedó congelado, con los ojos muy abiertos y la boca hecha una línea delgada y apretada. Una chispa de irritación se apoderó de sus facciones cuando ella mencionó eso, pero antes de poder articularlo, mucho menos hacer otra cosa...

*¡SNAP!*

El Hunter azul de pronto sintió que le agarraban la garganta con un apéndice invisible, envolviéndose alrededor de su cuello y arrastrándolo hacia arriba, con una sensación incómoda de tener sólo ese delgado medio de soportar su peso que pronto se convirtió en agonía mientras su pecho era atravesado por esa cola bífida afilada, que también pertenecía al mismo dueño, mientras Roll observaba desde abajo, incapaz de hacer nada para detener lo que estaba sucediendo.

Gotas de fluido cayeron sobre el rostro de ella, con un rastro de rojo manchándole la mejilla.

...

Un grito resonó por el bosque.

X y Proto Man giraron sus cabezas para escuchar con atención. Zero detuvo sus pasos hacia los dos desde arriba debido al sonido. Incluso los enemigos de lejos no pudieron evitar darle atención a la repentina perturbación de la tranquilidad natural del biodomo, y unos cuantos pájaros que se habían posado en el espacio se dispersaron al oír el repentino ruido, antes de soltar sus propios gritos en el aire para alertar a todos los presentes del peligro.

Por supuesto, sin que ninguno de ellos lo supiera, el peligro se ubicaba abajo.

– ¡Blues! – Proto Man no perdió más tiempo, saltando hacia arriba y dirigiéndose hacia allá usando las rocas como pequeñas plataformas, saltando de una a la otra hasta llegar a la cima. – ¡Blues! ¡Espera! – gritó X, pero su hermano no registró su voz, en vez de eso continuó, escuchando el chillido aterrorizado de su hermana, que bien podría ser el último.

– Allí estás. – X se giró para ver a Zero aproximándose desde atrás, dándose cuenta que el Hunter rojo logró llegar por su ruta de vuelta a él. – Oh, ¿encontraste otra de ésas? – le preguntó, mirando la cápsula presente, pero la respuesta de X no tenía nada que ver con el dispositivo que acababa de recibir otorgándole mejores capacidades defensivas.

– Tenemos que irnos, ¿pudiste...?

– Sí. – respondió Zero asintiendo, sabiendo lo que X estaba a punto de preguntarle. – Aún está viva, eso lo sabemos. A Chameleon siempre le gustó jugar con sus presas.

– Aunque no para siempre. – añadió X. – Tenemos que movernos, pero ya.

– De acuerdo, pero X... – empezó a decir Zero, pero el Hunter azul ya había empezado a correr en la dirección opuesta.

Potencial IlimitadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora