Dentro del bosque tenebroso

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Varios meses atrás...

¡Yoo-hoo! ¡X~!

El Hunter azul detuvo sus pasos, haciendo una mueca cuando sus audio-receptores registraron y colocaron un rostro a la voz. Esa voz tan temida.

Girando su cabeza, se encontró cara a cara con nada, pero la experiencia le había enseñado que ese fenómeno de voces sin cuerpo sólo significaba una cosa. O más bien, un reploide específico.

– ... sal de una vez, Chameleon.

– ... siempre le quitas lo divertido a esto. – Una silueta más grande pronto se manifestó detrás del reploide azul, con una larga cola rozándole la mejilla.

X saltó ligeramente, girándose y casi tentado a sacar su buster por puro reflejo, pero en última instancia decidió no hacerlo. Aun así, Sting Chameleon encontró divertida su reacción.

¡Te atrapé! – se rio el reptil verde de una manera perturbadora.

Sí, supongo que sí. – añadió X, más o menos para disuadirlo de intentar alguna otra cosa. Pero fue en ese momento que vio la extraña mezcla que el Hunter llevaba en la otra mano. – ¿Qué es eso?

Se arrepintió de preguntar inmediatamente al ver que los labios de la lagartija se curvaban en una sonrisa de placer, mientras le ponía el frasco lleno de un fluido extraño viscoso púrpura en toda la cara de X. Tanto él como la bebida eran imposibles de escapar.

¡Qué bueno que preguntaste! Las cosas han estado un poco difíciles últimamente con todos estos mecaniloides renegados sueltos por allí, así que me preguntaba si habría alguna forma de ayudar a todos.

¿Ayudar a todos? Eso no sonaba en absoluto como la lagartija. Aun así, X fijó los ojos en la substancia dentro del frasco. – ¿Y vas a usar... esto, para ayudarlos? – le preguntó, aunque se sentía un poco tonto por siquiera darle el gusto al reptil mecánico. – ¿De qué está hecho eso de todos modos?

Chameleon se rio. – Es un secreto. Pero te diré que está hecho de energizadores recolectados de las reservas del cuartel general, así que es totalmente seguro y apto para consumo reploide.

Y déjame adivinar. ¿Quieres que yo lo pruebe? – preguntó X. Inmediatamente se arrepintió, ya que le empujaron la mezcla en su dirección.

Bueno, si estás abierto a ello.... – Chameleon hizo una mueca burlona, ahora sujetando la bebida con su cola. – Sin presiones, eso sí.

Sin presiones, sí claro. Chameleon no sólo estaba a pocos centímetros de él, sino que ambos ojos estaban muy enfocados en el Hunter azul mientras sacudía la bebida, y el sonido del líquido viscoso le alertó a X que, otra vez, estúpida y tontamente, se acababa de poner en la línea de fuego de cualquier cosa terrible que el maldito lagarto había mezclado y vertido en ese frasco.

Unos pocos momentos de consideración se alargaron hasta que, al fin, X tomó el frasco de la cola de Chameleon, y sus ojos verdes estudiaron la substancia púrpura nuevamente.

Por Asimov, era un idiota.

Tomando un solo trago, la terrible sensación hizo contacto con sus labios y el interior de su boca al instante, sintiendo como si chispas eléctricas se desataran donde fuera que esa terrible bebida hiciera contacto. Luego, la sensación bajó por su garganta hasta su abdomen, y la misma sensación asaltó todo su estómago. El Hunter cayó de rodillas al doblarse de dolor, y mientras tanto, el mundo se desvanecía, y la única cosa que lograba reconocer fuera del dolor y mientras perdía la conciencia, era la risa chillona y demente de Chameleon.

Potencial IlimitadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora