El mundo fuera de la puerta de la estructura seguía muy tranquilo y calmado, pero las mentes de los dos Hunters esperando afuera estaban en completo caos. El Comandante llevaba más de una hora allí dentro, pero no había señal de él.
- ¡Ya no lo soporto! – gritó Glenn girándose. – ¡Tenemos que conseguir ayuda!
Pero antes de irse a ninguna parte, su colega Maverick Hunter lo agarró de la muñeca. – ¡Ni siquiera lo pienses! ¡El Comandante nos dijo que no podemos dejar que nadie más se involucre! – le dijo Ray.
- ¡¿Y eso significa que debamos dejarlo morir?! – argumentó Glenn. – ¡Lleva mucho tiempo allí, y quién sabe lo que ese Maverick podría haberle hecho!
- ¡Estamos hablando del Comandante! – espetó Ray. – ¡Él puede manejar cualquier cosa! ¿Y por qué estás tan seguro de que tiene problemas?
Glenn guardó silencio por un momento antes de volver a hablar. – Tú viste lo que ese sujeto le hizo a Gamma. A todos nuestros amigos. ¡No voy a permitir que le pase lo mismo al Comandante! – Retiró su mano bruscamente del agarre de Ray y salió corriendo, dejando a Ray solo en la enorme extensión de tierra yerma. – Comandante... – dijo en voz alta, corriendo tan rápido como podían llevarlo sus piernas. Y aunque pudiera exceder por mucho la velocidad de un humano, tenía miedo de que eso no fuera lo suficientemente rápido.
Y si el Comandante llegaba a caer, todos ellos estarían condenados.
Sitio de excavación...
Él tenía que estar allí. Lo estaba matando al no poder ir, pero cada vez que X pensaba que había hecho acopio de valor, se acordaba del anciano humano que estaba protegiendo. X había pasado todo el tiempo paseándose de un lado a otro por todo el sitio y se había quedado despierto toda la noche, incapaz siquiera de pensar en dormir. Y aunque le había dicho al anciano que lo hiciera, el Dr. Cain tampoco podía dormir, por lo que se quedó despierto junto con el reploide azul. Pero ahora, claramente el cansancio estaba pasándole factura al humano. Sus ojos le pesaban y cabeceaba cuando el sueño casi lograba apoderarse de él.
- Tiene que volver a la tienda y descansar. – le dijo X a Cain, sintiéndose muy similar a Roll. – Quedarse despierto tan tarde no será bueno para usted.
- Sí, lo sé. – replicó el Dr. Cain, y le colocó una mano en el hombro a X. – Sigma está con ellos. No hay nada de qué preocuparse.
X bajó la mirada hacia el suelo. Deseaba poder creer que su hermana volvería sana y salva, y que el sujeto que se la llevó sería encarcelado. Sin embargo, el que el líder de los Maverick Hunters ahora estuviese involucrado en el rescate de Roll no le ofrecía mucho confort. Había demasiados detalles sobre este Maverick rojo que no sabía, y todavía creía que había mucho más que lo que Ray, Glenn e incluso Sigma le habían dicho. Y esto sólo alimentaba más su ya de por sí intensa ansiedad.
- ¡Hey! ¡Ayuda! – gritó una voz desde lejos, lo que de inmediato atrajo la atención del reploide azul. Para su gran shock, vio que se trataba de Glenn que venía corriendo hacia ellos y claramente en pánico. Se detuvo, teniendo que dejar que sus ventiladores enfriaran sus sistemas. – A-ayuda. Tienes... que ayudarme. – dijo jadeando.
- Whoa, espera, más despacio. – le dijo el Dr. Cain al Hunter, acercándose a él. – ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué necesitas ayuda?
- ¿Dónde está Roll? – intercedió X. – ¿Dónde está? ¿Acaso la viste? ¿Está herida? ¿Por qué no está conmigo?
- No lo sé. – confesó Glenn. – Pero no creo que sea la única que está en problemas.
- ¿A qué te refieres? – preguntó el Dr. Cain. – ¿Tu compañero está bien? ¿Sigma está bien?
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Potencial Ilimitado
Fiksi PenggemarRetelling/AU Mega Man X. Primero en la serie "Variables". Cien años han transcurrido desde los días del Bombardero Azul, y el legado del Dr. Light se ha convertido en leyenda. Durante una excavación, el Dr. Cain se encuentra la última de las creacio...
