– Comandante, ¿puede oírme? ¿Comandante?
Sigma estaba de pie frente al enorme monitor, que mostraba en pantalla una vista aérea de la isla. En este momento, la llamada que estaba recibiendo provenía de las montañas nevadas, desde donde uno de sus hombres estacionados allí presumiblemente tenía algo para reportarle.
– Te escucho. – respondió, y la pantalla hizo un acercamiento al área de interés a través de un comando en el panel de control. – Infórmame.
– Comandante, logramos localizar y exterminar al intruso que se coló en la base. – respondió un soldado Maverick de color azul y amarillo, apareciendo en el monitor.
– ¿Quién fue? – interrogó Sigma. – Muéstramelo.
Aunque nadie más excepto Sigma pudo verlo, se sorprendió ligeramente al ver a quién habían atrapado sus hombres. Frunció el cejo, pero la furia fue muy fugaz.
– Es una pena que haya sido de los ilusos. – El reploide de ojos azules suspiró, siendo este el único detalle que se podía ver en las intensas sombras de la enorme cámara. – Aun así, está en mejores condiciones que la Unidad Aérea. Bueno, lo que queda de ella. – Sus labios se curvaron en una ligera sonrisa, y luego dirigió su atención hacia la situación actual. Procedió a interrogar al soldado. – ¿Y qué hay del dispositivo que debían transportar? ¿Ha habido algún progreso?
El soldado bajó la mirada, dudando un momento antes de responderle. – No, señor, todavía no. Pero puede estar tranquilo; gracias a lo que hemos recopilado de las notas de Fujiwara, tenemos una posible pista de lo que podría llevar a su activación, junto con la activación de las demás.
– Continúa. – ordenó Sigma.
– Por lo que hemos encontrado, estos dispositivos se encuentran en estado suspendido actualmente, pero cuando intentamos abrirlos por la fuerza, nos alerta que sólo se activarán para un individuo en específico.
Sigma se quedó perplejo. Si esto significaba lo que él creía, les causaría un retroceso, y tendrían que cambiar sus planes justo cuando iniciaba la operación. – ¿A qué te refieres? Explícate.
– Es un individuo registrado en la base de datos del Cuartel General. – explicó el soldado. – Y también en páginas de estudio cortesía del querido y fallecido doctor.
Sigma reflexionó sobre todo esto, tratando de construir una teoría basándose en la información que tenía. Era más de lo que sabía antes, pero seguían quedando muchas preguntas sin responder. Pero si estos dispositivos sólo le darían acceso a un individuo en específico, tendrían que localizarlo y traerlo a la fuerza.
– ¿Y quién es este individuo?
El soldado hizo una pausa. – Quizás no me crea, pero estoy hablando de la investigación de Fujiwara y los hallazgos de Cain. Hasta el momento, es el único que parece ser compatible.
– ¿Entonces quién es este reploide? – cuestionó Sigma. Tenía a alguien en mente, pero tenía que asegurarse.
La respuesta que recibió le hizo darse cuenta que tal vez había ejecutado a Fujiwara demasiado pronto.
...
Desde el pequeño cuarto con forma de cubo que servía como su prisión, el Dr. Cain oyó a alguien aproximarse. La sombra de Sigma lo cubrió desde detrás, y el anciano no sabía qué decir, por lo que permaneció en silencio. Por infantil que pareciera, una pequeña parte de él seguía esperando que todo esto fuese sólo una terrible pesadilla. Estaba atrapado detrás de un conjunto de barrotes mecánicos que se extendían de arriba debajo de la puerta, convirtiendo su "vivienda temporal" en una celda. Sigma le había proveído un lugar para descansar y algo de comida enlatada y utensilios, pero no mucho más.
ESTÁS LEYENDO
Potencial Ilimitado
FanfictionRetelling/AU Mega Man X. Primero en la serie "Variables". Cien años han transcurrido desde los días del Bombardero Azul, y el legado del Dr. Light se ha convertido en leyenda. Durante una excavación, el Dr. Cain se encuentra la última de las creacio...
