El sol había salido.
A pesar de su condición dañada, la ciudad aún permanecía en pie, habiéndose salvado de la ira de los misiles que ahora estaban en las manos del enemigo. Al darse cuenta de este afortunado giro de eventos, varios reploides y humanos por igual comenzaron a viajar hacia afuera, migrando hacia los bordes de la ahora aislada metrópolis, mirando hacia el mar que ahora reflejaba la luz del sol, creando unos destellos y chispas danzantes sobre la superficie del agua, sorprendentemente calmada y tranquila. La emergencia de la población humana les trajo algo de preocupación a los Maverick Hunters, pero tras algo de tiempo, parecía que no se tomaría ningún tipo de acción por la señal enviada la noche anterior. Muchos todavía seguían sin creer que Sigma les otorgaría esa clase de piedad, pero hasta el momento nada había sucedido. Un pequeño número de ellos fueron enviados a patrullar las calles y mantener un ojo sobre los residentes orgánicos de la isla. Y uno de dichos Hunters, un reploide azul que acababa de salir del subterráneo, tuvo que cubrirse los ojos cuando la luz del sol lo cegó momentáneamente, antes que su visión pudiera ajustarse.
– ¿Hacia dónde? – le preguntó a la persona a quien estaba supervisando, una humana vestida con un uniforme escolar que lo acompañaba.
– Eso no importa. – respondió ella. – Mientras podamos dar un buen vistazo a Arcadia.
Cuando ella se subió a su espalda, X dio un salto y pateó la pared de un enorme edificio, que estaba cerca del cuartel general, pero era lo suficientemente alto para poder ver hacia el océano, y a su vez, hacia la tierra principal. Al llegar a la cima, Chiyo se bajó y se acercó hacia el borde, mientras X la seguía sin quitarle la mirada de encima. Desde su posición, aunque estaba a una enorme distancia, la Ciudad Blanca aún era visible, la brillante estrella que proveía a la Tierra de vida bañaba a la lejana metrópolis en una luz cálida.
– Thunder Slimer... – dijo X quedamente para sí mismo. – Si hubiéramos esperado un poco más, podrías al menos haber visto esto.
Era hermoso, de cierta manera, y también parecía llamarlos, aunque eso hacía que la vista fuese todavía más dolorosa. Estaba burlándose de aquellos que miraban con anhelo hacia la ciudad, siendo la barrera de un vasto océano el obstáculo más visible que no podía cruzarse.
Aunque eso no les había impedido a algunos intentarlo.
Al buscar por todos los rincones de la parcialmente destruida Abel City, Zero y su equipo habían descubierto que algunos humanos (y también reploides) intentaron construir botes o dispositivos de flotación de toda la chatarra que pudieron encontrar, todo con la intención de viajar de vuelta a Arcadia por vía oceánica. Por supuesto, cualquier medio que sirviera para escapar seguramente resultaría en represalias por parte de Sigma, y todos fueron destruidos. Ciertamente esto estaba muy lejos de agradar a aquellos que gastaron dinero y energía en construirlos, pero los Hunters preferían tener que lidiar con humanos enojados por un tiempo. Después de todo, era mejor eso a que estuvieran muertos.
Aun así, una solicitud de ayuda ya había sido enviada, y la población humana esperaba conteniendo la respiración, a la expectativa de si habría o no una respuesta.
– ¿Qué opinas?
X salió de sus pensamientos al oír la voz de la chica que estaba vigilando. – ¿Qué?
– ¿Qué crees que va a suceder? – cuestionó Chiyo. – ¿Crees que Sigma tomará esto como una violación de las reglas que impuso?
X se quedó callado por un momento, tratando de conjurar una respuesta. En última instancia, decidió ser honesto.
– Bueno... no lo sé. – admitió. – Pero, por lo que he visto hasta ahora, no ha habido señal de que se hayan lanzado el resto de los misiles. Si Sigma hubiese tomado lo que pasó anoche de esa manera, probablemente ya habría tomado acción al respecto hace mucho.
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Potencial Ilimitado
Fiksi PenggemarRetelling/AU Mega Man X. Primero en la serie "Variables". Cien años han transcurrido desde los días del Bombardero Azul, y el legado del Dr. Light se ha convertido en leyenda. Durante una excavación, el Dr. Cain se encuentra la última de las creacio...
