Se quedó congelada, viendo los ojos verdes del reploide fijos en los suyos.
– Hola, Chiyo. – la saludó X. La humana permaneció en silencio, todavía en shock. – ¿Te importa si entro?
La chica de cabello oscuro no le respondió. Sus ojos marrones seguían mirando inseguros al reploide parado enfrente de ella. Luego miró hacia las piernas de X, estudiando los componentes comparados con el resto de su cuerpo.
– Así que encontraste una.
X se quedó perplejo. – ¿Encontré qué?
– Una de las cápsulas. – respondió Chiyo. Notó que la expresión de X cambiaba a sorpresa, así que le explicó. – Era sólo una de las muchas cosas de las que mi querido padre hablaba en sus notas.
– ¿Notas? – preguntó X, sin entender.
– Por eso es que estás aquí, ¿verdad? – preguntó la humana. – No te preocupes por ser amigable, sólo sé honesto de por qué viniste.
– No, no tenía idea sobre eso. Quiero decir, sí, escuché que Zero y Trinity mencionaron algo al respecto, pero no vine aquí por eso. – aseguró el reploide azul. Luego se le acercó, y la humana lentamente se movió hacia la esquina de la habitación, sentándose sobre la cama que le proveyeron.
– Entonces ¿por qué estás aquí? No me dirás que es porque querías verme. – dijo Chiyo despectivamente, cruzando los brazos. X se quedó callado por un momento, inseguro de si la chica o no le creería.
– De hecho, esa es en parte la razón. Quiero decir, sí tengo algo de curiosidad por esas notas que mencionaste, pero quería comprobar que estabas bien.
Chiyo levantó una ceja, pero fuera de eso, permaneció con la cara de piedra. – ¿Por qué no iba a estarlo?
"No puedes estar bien después de todo esto," era lo que X quería decir, pero contuvo su lengua, no deseando ofender potencialmente a la joven mujer. – Bueno, es que... muchas cosas han sucedido, así que... – X se detuvo, inseguro de qué debía decir.
Chiyo parecía no estar segura de cómo responder. Cierto, se esperaba ver a X en algún momento durante su estadía aquí, pero no esperaba exactamente que viniera a verla.
– Bueno, si estoy bien o no, realmente no importa. – le respondió. – Así que no te preocupes por mí. Pero – se pudo de pie – como sea, seguramente no tienes idea de cómo llegué aquí, ni tampoco por qué estoy aquí, ¿verdad?
X no se esperaba del todo esa actitud fría de parte de ella, pero asintió a pesar de todo. Aunque no había visto mucho a Chiyo a medida que iba haciéndose mayor, parecía que ya no era esa pequeña niña a la que conoció cuando aún seguía en el laboratorio de su padre.
– No miento, ¿sabes? – le dijo. – Sólo... estaba preocupado.
Chiyo se mordió el labio y desvió la mirada por un momento. – Como sea, sobre las notas de mi papá. – Abrió la cremallera del bolsillo en su chaleco escolar, sacando un pequeño disco portátil de su interior. Lo sostuvo en su mano izquierda. – Sólo diré... gracias por lo que hiciste en la carretera. Aunque sólo pueda serte útil de esta manera, de no ser por eso... no habría podido entregarte esto.
X miró el dispositivo. – ¿Qué es eso?
Los ojos marrones de Chiyo se fijaron en el disco duro, mientras sus dientes mordían su labio inferior. – Cuando Roll vino a mi casa antes que irrumpieran los hombres de Sigma, escondí esto en mi chaleco. Aquí está todo lo que mi padre escribió en sus registros personales. No contiene los esquemas de todo lo que construyó o estudió, pero sí discute todo lo que hizo en los intermedios. – X notó que sus ojos comenzaban a llenarse de rabia mientras observaba el dispositivo en su posesión. – Hablaba mucho sobre ti, tu amigo rojo... – bajó la mirada hacia el suelo – ... y sobre mí.
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Potencial Ilimitado
FanfictionRetelling/AU Mega Man X. Primero en la serie "Variables". Cien años han transcurrido desde los días del Bombardero Azul, y el legado del Dr. Light se ha convertido en leyenda. Durante una excavación, el Dr. Cain se encuentra la última de las creacio...
