Las minas de energón

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En el segundo en que entraron a su destino, ambos Hunters registraron la señal que intentaba comunicarse con ellos.

X, Zero, habla Trinity, ¿pueden oírme? – preguntó la voz de la navegadora pelirrosa a través de sus unidades de audio.

– Fuerte y claro. – respondió Zero.

– Te escuchamos. – agregó X.

El Hunter rubio inspeccionó el área, observando sus alrededores. Los muros de piedra irregular en el vasto túnel que llevaba hacia las profundidades de la mina era mayormente de un color marrón arenoso apagado, pero había brillos ligeros de ciertos materiales dentro de la roca. Zero se aproximó hacia una de las paredes y comenzó a despejar un poco de la tierra. En efecto, había un mineral brillante dentro de las paredes de esta mina.

– ¿Qué es eso? – preguntó X, siguiendo a su amigo y recién nombrado comandante. Fue entonces que notó el brillo en medio de la cobertura de tierra marrón. – Eso es... ¿plata?

– Eso creo. – dijo Zero, antes de dirigirse a la reploide estacionada en Abel City. – Trinity, ¿qué información puedes darnos sobre este lugar?

Un momento. – Tras algunos instantes de silencio, la navegadora finalmente respondió una vez que encontró lo que buscaba. – Actualmente, ustedes se encuentran en las minas de energón de la isla, específicamente las minas de Zalts.

– Sí, estoy al tanto de eso. – respondió Zero. – Tiene sentido que aquí haya energón, ¿pero cómo es que también hay plata en las paredes?

– No es sólo eso. Mira. – dijo X de repente, atrayendo la atención del otro Hunter. El reploide azul guio a su amigo hacia otro rincón para encontrarse con un fragmento de amarillo brillante incrustado en la superficie de piedra, en el lado opuesto del enorme túnel. X apenas podía creer lo que acababan de encontrar. – Trinity, ¡en este lugar hay oro! ¡Oro de verdad!

¿Oro? – Aunque estaba igual de conmocionada que X, la otra reploide no se expresaba de manera tan emocional. – Hm... déjame ver.

El período de silencio subsiguiente fue ligeramente más largo que el anterior, pero la información que Trinity tenía que retransmitir tenía que llegar a su destino, aunque fuese sólo para preparar mejor a los dos para lo que podría esperar adelante.

Según los registros que detallan la formación de la isla, esta tierra se formó gracias al suelo que inicialmente se encontraba bajo el agua.

– ¿Bajo el agua? – preguntó X. – ¿Es decir que todo esto alguna vez estuvo en el océano?

Muy probablemente. – respondió Trinity. – El proceso de construir islas artificiales ha estado en marcha desde el siglo pasado, pero luego de que los niveles marítimos comenzaron aumentar, se volvió muy claro que había que tomar acciones decisivas, o de lo contrario las naciones podrían empezar a quedar cubiertas por el agua. Tras muchas inundaciones considerables, específicamente en naciones isleñas como Japón, los gobiernos mundiales decidieron trabajar para construir y acumular recursos para incrementar la cantidad de tierra no sumergida, para combatir el creciente problema de inundaciones en masa potenciales.

Zero pareció no verse afectado por las noticias, pero notó que su compañero estaba visiblemente perturbado por ellas. Seguramente estaba pensando en las terribles consecuencias que surgirían de un desastre inminente y prácticamente imparable como ese.

– De acuerdo, entonces todos comenzaron a hacer islas propias. – dijo Zero. – ¿Es posible que parte de esa tierra contenga metales o materiales preciosos?

Potencial IlimitadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora