—¿qué piensas de este? —preguntó Marisabel modelando como pasarela en el pasillo del vestidor.
Después de ver más de treinta vestidos, todos se veían iguales en mis ojos.
—te ves muy bien, ¡cómpralo! —me levanté de la silla en la que sentía me podría con el tiempo— por favor, cómpralo —susurré cuando la cortina se cerró.
¿Qué pecado había hecho para merecer cinco horas en un centro comercial de luz lúgubre y señoritas que no entendían un: "solo estamos viendo, si necesitamos algo, te avisaremos"?Sentía que me respiraba en el cuello incluso después de decirle que no llevaría nada.
Odiaba salir de compras, odiaba salir de mi casa en realidad, pero esta época caliente del año donde todas buscaban vestido de graduación y uno caminaba rozando hombros con millones de chicas sudorosas, prefería quedarme en mi casa.
—¡creo que me llevaré el primero!
Maldije en voz baja y me adelanté a la entrada.
Pensé que más tarde llamaría a Jake, hace tiempo no lo saludaba. O leería un poco del libro que había dejado hace dos meses. O tal vez más tarde estaría en otra tienda planeando mi muerte para terminar regresando a esta y comprar el maldito vestido negro.
—¿cuál es el punto de ir al baile si ni siquiera tengo una cita? —me preguntó con la cortina enrollándola y una cara de puchero. Rodé mis ojos mentalmente.
—que pasamos tres malditas horas buscando un vestido.
Marisabel bufó y cerró la cortina de nuevo. Vestidos negros, azules, rojos, de lentejuelas, de plumas, y uno horriblemente hecho con terciopelo que una de las Kardashian había usado y eso lo hacía "fantástico". Fantástico y patético.
—hombres en trajes, licor y música alta —dijo Marisabel sonriéndole a la carretera.
—embarazos, embarazos embarazos... —reí subiéndole al radio.
No me molestaría ver a O'Brien en traje. No me molestaría para nada.
Aún me sentía culpable de que no supiera que él era mi vecino. De que él y yo hablábamos, de que estábamos formando una amistad. Pero creo que en parte quería restregárselo en la nariz más de lo que quería guardármelo.
—¿liso? —preguntó sacando la plancha de pelo.
—colocho —contradije sacando la tenaza de calor.
De por sí sabría que probaríamos los dos. Y así fue: lo planchamos, lo acolochamos, recogimos y tomamos una que otra foto que usaríamos en nuestra contra.
—serás una madre joven muy buena —le dije mientras terminaba de ponerse el rojo prostituta en los labios.
—por lo menos alguien recibirá sexo esa noche —dijo tirándome un beso.
Me puse el lápiz labial y me reí.
El timbre sonó y paré la música por si eran los vecinos de enfrente que venían a quejarse de nuevo por lo música alta cuando yo no decía nada de su hijo y su batería -en la cual solo sabía dos notas- y su perro rabioso.
—¡Dylan! ¡Hola! —dije quitándome mis pantuflas y pateándolas detrás de la puerta.
—¿sorprendida de verme? —preguntó marcando uno de los hoyuelos en su mejilla.
No sabía a qué iba con esta pregunta.
Reí y me concentré en no responder algo estúpido.
—¿venias a estudiar? Tengo visitad y creo que...
—tal vez solo quería verte —dijo interrumpiendo mi excusa mientras yo abrí mis ojos e infle mi pecho que intentaba exhalar —dije tal vez, no te pongas tan nerviosa.
—Mía, ¿quién es? —gritó Marisabel.
—un... ¡un amigo! Subo en un segundo.
—¿un amigo? Eso dolió —dijo Dylan metiendo sus manos en sus bolsillos.
Miré la alfombra de la entrada con un poco de incomodidad.
—¿practicando para el baile?, te miraras hermosa con ese labial, no te quitarán los ojos de encima —bromeó.
Rojo puta; era de esperarse...
—no deberías de decirle eso a tu profesora...
—¡mejores amigos! —gritó Dylan a Marisabel.— no somos más porque respetamos la relación alumno-profesora —me susurró bromeando.
—mañana estaré feliz de ayudarte.
—mañana estaré feliz de venir.
Sonreí mientras cerraba la puerta y vi su ojo guiñar. Me pegué a la puerta y me deje caer hasta el suelo. Lo había logrado, sin decir algo estúpido.
—¿quién era ese?
—un... amigo.
ESTÁS LEYENDO
El chico de al lado
FanficMundos diferentes. Objetivos diferentes. Sin duda puntos de vista diferentes. Y para ese chico de ojos oscuros, una chica diferente. Para esa chica baja de pelo oscuro, un chico como los otros.
