Tu principe azul

756 78 31
                                        

-¿peleas con O'Brien? Antes de que me fuera él era el "príncipe azul"-

-digamos que... El príncipe de cayó del caballo- terminó Jake antes de entrar a casa.

Empuje la puerta y vi cómo mi madre se levantaba de un brinco, tan emocionada como siempre. Tan entusiasta como siempre.

-guardaré las maletas en el cuarto de Jake.

Era tan divertido escuchar que Jake tuviera su propio cuarto.

Vi como mis padres se abrazaban. Me gustaba verlos abrazados, juntos de nuevo. Jake me rodeó el cuello con su brazo y me abrazó.

-bueno, bienvenido de nuevo a casa.

Narrado por Dylan

Mis manos aún sudaban, no recordaba que el papá de Mía fuera tan amable, o tal vez simplemente no era amable conmigo.

Sabía que estaba molesta conmigo, y no lo entendía. Ella quería verme, quiere despedirse y aún así me trata como un culo.

-te lo mereces- escuche a Mike tirarme una pelota de hule que rebotó contra mi cabeza y cayó al suelo.

-¿sabes? Cuando estabas como imbécil llorando por Sally, nunca te dije que te lo merecías.

-¿me llamas imbécil cuando tú fuiste el que le termino a su novia porque "la quería dejar ir"?

Y de nuevo había ganado, era como discutir con Mía, horas de argumentos, pero nunca tendrás la razón.

Siempre me recordaba de esa pelea:

-llevabas una camiseta azul- me había dicho aquel día en su habitación.

-era roja, te juro por Dios que era roja.

-no olvidaría la camisa que llevabas el día que me llevaste a comprar el disco.

Le había dicho que tenía razón, a pesar que mi fondo de pantalla era una foto de ese día, donde yo no llevaba más que una camiseta roja. Pero no pensaba tachar ese día, el día en en que habíamos descubierto una banda vieja que nos gustaba y pasamos todo el día oyendo el disco. El día en el que todo estaba bien, el día en el que Columbia no existía.

-no me vengas a mariquear, vamos.

-¿enserio vamos a ir?-

-cuando termine con Sally me llevaste a un bar, ahora es mi turno.

Bufé y seguí a Mike mientras tomaba mi chaqueta, odiaba todo el plan. Nada de el me gustaba. Iríamos a un bar, conocería a alguien, alguien que no sería igual a Mía, y volvería a pensar en ella.

Narrado por Mía

-¡vayan con cuidado!- escuche a mi madre mientras cerraba la puerta y sostenía la chaqueta que Jake se negaba a llevar.

-necesito un trago, ya.

Conducimos hasta el bar mientras recostaba mi cabeza sobre la ventana. Odiaba sentirme culpable, pero no podía evitarlo. No quería sentirme culpable, no merecía sentirme culpable por él. Necesitaba dejar de pensar en eso, necesitaba un trago.

-no fue tan malo...

-corrió como alma que lleva al diablo después de saludar a mi padre, no fue malo, pero no fue el momento más cómodo de mi vida.

-¿de nuevo con el ex?- preguntó Madisson rodeándonos con una jarra de cerveza vacía, moviendo su pelo colocho de lado a lado. Un silencio incómodo se apoderó de mí, no quería decir que si, no quería ser la patética que seguía sin superar a su pareja -lo interpretaré como un si, déjame traerte algo fuerte estúpida.

La campanilla del bar sonó y escuche los pasos en las madera hueca.

-oh mierda- se quejó Jake al aire.

-¿qué pasa?-

-nada, sólo es, es hora de irnos- especuló mientras me tapaba con su chaqueta y me levantaba de mi asiento.

-Mía- me llamó una voz conocida, muy conocida, era Mike.

-¡Mike!, hola... ¿qué haces aquí?

-vine por un trago con mi, con, con

Tartamudeaba tanto que se me hacía tonto que lo hiciera. Lo miraba con una mirada inocente, quería que lo dijera, quería que el mismo viera como salía de estas. Subí mi ceja derecha, esperando mientras cruzaba mis brazos. Mike era bueno para mentir, pero esta vez no iba a lograr engañarme.

Que harían en un bar... pues tomar, emborracharse, sentir la emoción que da el licor al correr por tus venas, la exaltación. O posiblemente ahogar las "penas" que supuestamente Dylan siempre tiene. Tal vez era su noche en búsqueda de un nuevo amor, o una noche de matar hormonas.

Cada vez que lo miraba a los ojos se me quitaban las ganas de despedirme de él, aveces me convencía a mí misma de que el no lo merecía.

-viniste al bar con tu amigo estúpido, no hay problema, ya nos vamos- corto Jake el silencio abruptamente dando un pequeño aplauso y dándole a Mike una sonrisa amplia.

Estaba harta de huir por él.

-no, en realidad, acabamos de llegar, y... de verdad que me vendría bien un trago- tomé la mano de Jake hacia la barra siguiéndole la corriente y soltando una sonrisa.

No escaparía más, no por él.

Lo busqué con la mirada, simulando que veía la pantalla del equipo. En una mesa con una rubia que me superaba por unas dos cabezas y yo la superaba a ella por unos 10 kilos.

Mike le susurró algo que hizo que me viera, como siempre con su mirada penetrante, sin disimulo.

-¿es ese? Si me hubiera acostado con un chico así, también estaría afectada.

-no me acosté con el- contesté para mí.

"Solo me semi desnude frente a él y toda su familia, y mis amigos". Y otro trago entró en mi. No quería pensar, mi imaginación no me dejaba tranquila. "También enfrente del director de la escuela" otro trago. "También enfrente y sobre la cama de su mejor amigo" otro trago.

Una rubia tocando su pierna, otro trago. Su mirando en mi, otro trago. Mike hablando con un chico, eso merecía dos tragos.

-creo que es hora de irnos.

Me sentía como en la primera fiesta con Jake, cuando la casa daba vueltas y las luces me quemaban. Cuando había estado en casa de Dylan, cuando había vomitado en casa de Dylan. Cuando se habían peleado por mí, por quién se acostaba conmigo. Otro trago.

La vi acercarse, acercarse a él. Su mano rozaba su mejilla y él se congeló nervioso. Me dio una última mirada y ella impactó sus labios, un beso rápido, un beso repentino. O es creía, por que yo ya estaba ocupada estampando los míos con la persona que no debía.

---
Hola bellas! Perdón por la tardanza, no me odien.

Necesito que comenten todas las que quieren una dedicación en los agradecimientos ya que voy a empezar a redactar los capítulos finales gracias por todo.

Por cierto!

Voy a iniciar una nueva historia, que muy pronto saldrá el primer capítulo, también ya inicie con la segunda temporada así que tendrán mucho material para leer después de esta novela. Besos. ~M

El chico de al ladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora