No lo comparé Jake

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Narrado por Mía


-tienes que comprarla- insistió Jake como por décima quinta vez.



-no voy a comprarla- dije con los brazos cruzados admirando el pequeño pedazo de tela de encaje rosa con negro.



-¿a qué hombre no lo excita una tanga?- preguntó estirándola de nuevo -si me viniera una así yo...-



-¡Jake!- lo regañé riendo -no quiero, mas bien, no necesito una tanga- dije intentando que entendiera.



-he visto tu ropa interior, y créeme que no es exactamente sexy- dijo alzado de hombros.



Abrí mi boca en señal de ofensa. ¿Era normal tener una tanga? Por que yo no pienso que lo sea... Además, ¿qué se supone que hace Jake eligiéndome tangas? Sacudí mi cabeza para borrar esa imagen.



-tierra llamado a Mía, ¿me escuchas?- dijo llamando mi atención.




-no la compraré- me negué -además que crees ¿que mi madre la verá y estará contenta?



-¡vamos! ¡es tu madre! No creo que valla a ir a tu cuarto, abrir el gabinete de la ropa interior y buscar tangas- dijo ahora sosteniendo una azul marino.



-¿y cuando se supone que la usaré?- pregunté -es una pérdida de dinero.



-una de estas y O'Brien cae a tus pies-



No sé si el comentario me dio risa o miedo.



-ya son las 2:00- me quejé -¿podemos volver a casa?



-¿crees que la estoy pasando bien?- musitó -por que no es así señorita, ahora, ¿qué talla eres?-




¡Yo que sé! No es normal saber tu talla de tanga.



-no voy a probármela- dije seria



-bueno, está bien, pero luego no digas que la fiesta estuvo aburrida-



¿Qué crees? ¿Que el hecho de llevar un calzón diminuto me hará divertirme?



-no te preocupes; todas las fiestas me parecen aburridas- dije saliendo de Victoria's secret.


-voy al baño- dijo dándome las bolsas que llevábamos. El pantalon "realza culos" de forever, una camisa de Bershka y el llevaba una camiseta de pool and bear que le quedaba muy bien, en resumen, nadie salió con las manos vacías.



Vi como volvía hacia mi con las manos en la espalda dándome una vista de su marcada clavícula, su cara estaba iluminada por una sonrisa traviesa. De esas sonrisas que ya conozco...



-debes estar bromeando- dije admirando la pequeña bolsa de victoria's secret. ¡Maldito!¿acaso no entendió que no quería una maldita tanga?


-ábrela, te encantará- dijo extendiéndome la bolsa.



-¡no! ¡No quiero abrir la bolsa!- dije molesta -te dije que no quería esta mierda y aun así la compraste.



El chico de al ladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora