Capítulo 49

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Por alguna razón Dreikoff y Mackenzie se encuentran en el bosque pero separados, pero mientras caminan hacia la luz se encuentran ambos.

-Ya sabemos a que venimos aquí verdad - Comenta Dreikoff mirando a su prima y luego el pueblo colina abajo.

-Una prueba juntos no me sorprende - Le sigue la mirada pero una luz sale de su mano llamando la atención de ella y la de Dreikoff hasta que desaparece la luz tomando forma de la barra metálica que Zie conoce bien - Colmillo - Lo nombra.

-¿Tu arma verdad? - Le pregunta Dreikoff sabiendo la respuesta y Mackenzie asiente - Por alguna razón debemos ir al pueblo, y si apareció tu arma es porque habrá una pelea - Empieza a caminar, Mackenzie guarda a Colmillo en el bolsillo de su chaqueta pero no puede dejar de ver su vientre plano, a pesar de saber que en esta forma no saldría herida ni su bebé pero se siente vacía sin tener a su hijo en su vientre - ¡Mackenzie vamos! - La llama Dreikoff despertandola de sus pensamientos y ella lo sigue.

Por la mejorada vista de vampiro Dreikoff empieza a notar algo extraño en la aldea donde se dirigen que se detiene.

-¿Que pasa Drei? - Le pregunta Mackenzie al ver que se detuvo.

-Hay algo extraño en las personas que están ahí... se visten diferentes - Mira su ropa y luego la de la loba que frunce el ceño - Hay que conseguir ropa nueva - Busca algo que pueda ayudarlos.


-Espero que sirva de algo así - Sale Mackenzie con la ropa que tomo "prestada", Dreikoff voltea a verla y se queda sorprendido al verla con un top purpura de cuello alto, una falda larga del mismo color hasta los tobillos pero con una pequeña abertura para moverse mejor, sandalias que le llegan hasta las rodillas de tacón alto negro con unas redes en sus codos - ¿Que pasa? ¿Me veo mal? - Lo mira a él y luego la ropa.

-No para nada... estas linda - Aparta la mirada concentrándose en la prueba sea cual sea - ¿Y yo, me veo bien? - Le pregunta señalándose a si mismo.

Lleva una camisa gris de cuello alto de manga corta con una cremallera, pantalones y sandalias negras y con protectores de brazo negros que cubren sus antebrazos.

-Te vez bien Drei - Le sonríe mientras guarda a Colmillo en una pequeña bolsa que cuelga en el cinturón.

Ya con la ropa adecuada empiezan a caminar hacia la aldea donde son precavidos de cualquier cosa, pero Mackenzie nota todo tranquilo incluso la aldea tranquila sin mencionar a los aldeanos.

-No le veo problema a este lugar - Analiza el lugar Dreikoff.

Corriendo y saltando de techo a techo llegando al techo de un edificio para poder observar mejor el terreno donde están, pero se quedan sorprendidos al ver que es una aldea fuera de lo formal con gente común pero no logran entender ¿Que hacen ellos ahí?.



-Llevamos aquí unas 5 horas y aun no hay nada - Comenta Dreikoff sentado jugando con unas rocas en sus manos.

Mirando el atardecer esperando que sucede algo que necesite de sus servicios, mientras que Dreikoff esta sentado en el techo Mackenzie se queda de pie observando todo. Ver el atardecer le recuerda a las veces que ella y Enzo veían cuando aun no estaba embarazada, en eso baja la mirada hacia su vientre plano con la sensación de extrañar la presencia de su hijo.

-Hay que ser pacientes... presiento que algo esta por suceder - Regresa su mirada al atardecer.

Una vez que se oculta el sol es cuando todo empieza... por el mismo camino en que llegaron Mackenzie y Dreikoff aparece una extraña criatura yendo hacia la aldea.

-¡¿Que diablos?! - Se pone de pie con la mirada a la criatura que avanza amenazante a la aldea y como Mackenzie no puede quedarse quieta saca a Colmillo del estuche y corre hacia la criatura - ¡Espera Mack! - La llama pero al ver que no responde se lleva las manos a su cabello - Mierda ¿Porque no me escucha? - Sin mas salta hacia ella.

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