Hey, mejor tarde que nunca (?)
¡Gracias por las +1k lecturas!
En verdad me hace feliz saber que lo que escribo puede llegar a interesarle a tantos y en realidad resulta motivador, así que, agradezco humildemente a ustedes, mis lectores, por estar allí, acompañando esta narración.
Aprovechando el bug, (?) aquí les va un anuncio, que es favorecedor, de alguna forma:
Cambiaré los horarios de publicación (sí, por eso están viendo esto hoy) y, ahora habrá un capítulo cada diez días, (me refiero a 10, 20 y 30 de cada mes) en lugar de cada quince, como lo venía haciendo con anterioridad.
Nuevamente, gracias a todos.
Agradecería también un voto y un comentario (opcional) de su parte.
Sin alargarnos más en ello... disfruten.
---
Al final de la jornada, Sunday y James volvieron conmigo. Dijeron que también querían ver a Alexis, que sin duda alguna, su cumpleaños sería triste y que tratarían de apoyarle también. Y así fui llevado, empujado por James, mi parte corporal sensible dolía, mi cabeza, tórax, brazos, cuello... todo lo que podía sentir, dolía, como el demonio.
Una vez allí, Sunday fue quien solicitó la entrada a la habitación. Sus ojos azules temblaban, preocupados, se cristalizaron inmediatamente una vez entramos a la blanquecina habitación, en donde yacía un Alexis, casi muerto, medio vivo. Por lo que nos informaron, no había despertado, ni para comer. Los tres nos acomodamos al lado derecho de la camilla, Sunday fue la primera en soltar las lágrimas, que no mucho después, James derramó también, ambos se abrazaron, sus sollozos retumbaron en las cuatro paredes.
Sus amigos... Por supuesto que estarían tristes.
No pasó mucho antes de que las lágrimas se deslizaran por mis mejillas también. Verlo así también me dolía.
— Jordy... Lo siento. — se disculpó la rubia, aproximándose a mi persona, con el gesto deprimido y las mejillas rojas, su felicidad de siempre también había desaparecido.
James se quitó los lentes, trató de limpiar las lágrimas, sin embargo, entendía ese sentimiento de no poder parar de llorar.
Ambos me abrazaron, sin mucha fuerza, —siendo notorio el anhelo de no herirme más de lo que ya estaba—, dejé que lo hicieran, que lloraran conmigo, sin embargo, ellos tuvieron que irse antes. Yo me quedé otra hora más, a su lado, mirándolo, realmente me hería.
Con dificultosos movimientos, mientras el tiempo transcurría, saqué de mi maleta mi lapicero y una hoja blanca, que apoyé en la pasta de uno de mis cuadernos. Limpié una última vez mis ojos, que ardían bastante debido a la cantidad de lágrimas derramadas. Comencé a escribir:
"Para mi Alexis:
Sé que al momento de hablar, soy corto en palabras, sé también que al momento de abrir mi corazón, me vuelvo débil. Sin embargo, Alexis, quiero que sepas, que aunque seas un atrevido depredador que constantemente arremete contra mi persona, yo... te quiero.
Porque no hay nadie en el mundo que me haya enseñado todo lo que tú has logrado en un mes.
Verte llorar... me duele.
Verte reír... me alegra.
Verte... me hace infinitamente feliz.
Por eso y mucho más, agradezco y agradeceré una y otra vez que hayas ingresado sin previo aviso a mi vida.
ESTÁS LEYENDO
Anquilosis
Fiksi RemajaTal vez "amor" es una palabra muy complicada para alguien que ni sus propias piernas puede sentir. Tuvo una vida complicada, en donde toda cosa aparentemente buena que se manifestaba a su alrededor pronto perecía, por eso ni sus propios sentimientos...
