Hanna mira a Caleb: vestido con un pantalón de caucho, como hecho de llanta, lleva una camisa a rallas de colores exageradamente chillones, un chaleco de conductor de color azul eléctrico, con botones rojo brillante y un gorro de capitán con un enorme 6 en él. Caleb le devuelve la mirada, salvo la similitud en su falda y pantalón, no van a juego: pues ella lleva una blusa blanca surcada por dos tirantes en forma de cinturón de seguridad, tacones de plataforma que simulan un tren y un ostentoso sostén con tiene dos enormes faros que aunque no están encendidas, está seguro que funcionan.
Te convirtieron en un auto-se burla el chico.
¿Quién lo dice?-inquiere ella con desdén mirando su traje-¿Eres el conductor de un carro de caramelos? porque luces como una paleta andante.
Y no me has visto con el bigote postizo-añade el chico haciendo que ella suelte una carcajada-es verde y gira. Lucimos patéticos, con esto y nuestros mentores golpeandose en el tren...
No volverá a pasar-ambos se dan la vuelta para observar a su mentora Haylee, vestida con un sencillo traje negro, está pálida y tiembla un poco, pero su voz se oye firme-necesito hablar con ustedes
¿Que pasa?-inquiere Hanna
No, aquí no-dice mirando a todos lados-síganme-Ambos se miran inquietos y caminan detrás de ella ¿Que querrá decirles con tanto secretismo?.
¡oh allí están!-exclama Arvina, su escolta del capitolio-pensé que los había perdid... ¿Haylee?-sus ojos rojos se clavan en la chica-¿Estás... limpia?
Lo intento-responde con una sonrisa algo rota-Hixton está en el tren todavía, ¿Puedes ver que esté bien? lo estoy limpiando pero...
Si, descuida-interrumpe la mujer-yo me encargo-Haylee asiente y sigue caminando, los guía hasta el cuarto donde un grupo de parlanchines sirvientes del capitolio les pusieron en belleza base cero y cierra las puertas.
¿Que pasa?-La mujer está a punto de contestar pero en vez de eso suelta un suspiro, se aferra a los bordes de la mesa y sin más sale corriendo hacia una tarja metálica donde vomita profusamente por algunos minutos. Hanna mira a otro lado visiblemente asqueada.
Lo siento-dice luego de enjuagarse la boca con un chorro de agua de la llave-esto de la abstinencia me sienta fatal...
No hay problema-responde Caleb comprensivo, menos mal que ha hablado él porque Hanna tiene el estómago revuelto.
Primero que nada, lamento mucho lo que pasó en el tren-dice-quisiera decir que Hixton no es así...
Pero lo es ¿no?-la mujer asiente ante el comentario de Hanna.
Cuando fue mi mentor ya estaba algo tocado-reconoce-durante los juegos apenas me envió un pan, me cuentan que estaba todo el día enganchado a la morflina, no se mantenía despierto ni para verme pelear.
¿Entonces como ganaste?-a la chica la recorre un temblor y justo cuando Hanna cree que vomitará de nuevo, sus ojos se llenan de lágrimas-no tienes que decirlo-se apresura a añadir Caleb-olvídalo.
¡Eso intento!-le gruñe ansiosa-eso intento pero no...!!-suelta un suspiro y da un puñetazo a la mesa, después de unos minutos y varias respiraciones profundas se disculpa nuevamente-es la abstinencia-reconoce un poco más calmada.
¿Que era de lo que querías hablarnos?-inquiere.
Anoche, entré a tu compartimento-dice señalando a Caleb-y no estabas-el chico traga audiblemente-es normal, pensé que estarías en el panorámico pero-respira intentando calmar la velocidad de su voz que se acelera por momentos-te encontré con ella.
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PLL: The Hunger games.
RandomAU Spencer, Hanna, Emily, Aria y Alison nacieron en distintos distritos del capitolio, sin embargo sus caminos se cruzarán cuando las cinco sean sorteadas como participantes de los 66 juegos del hambre, al los cuales tratarán de sobrevivir incluso s...
