Las pruebas parecieron durar una eternidad para todo el mundo. No eran solo pruebas médicas tal y como había dicho Janson, sino también pruebas físicas y algunas preguntas personales donde les preguntaban como se sentían dentro y fuera del laberinto. Nadie se esperaba esas preguntas, y mucho menos aquellas respuestas.
Cuando terminaron todos estaban agotados. No había ventanas, ni relojes, no sabían si habían estado despiertos toda la noche o todavía no era si quiera la hora de comer. Les habían dejado descansar en una sala no muy grande donde nadie abría la boca para nada. Por su parte, Newt se tocaba frecuentemente el lugar donde le habían pinchado ya que le dolía, se sentía incómodo y sabía que aquello no era lo más normal.
Al cabo de un rato, Janson fue a buscarlos en persona. No les había dicho nada acerca de las pruebas, simplemente les preguntó si tenían hambre y luego les pidió que les siguieran. Les llevó a un barracón a parte y abrió la puerta dejándo ver una mesa enorme llena de comida y bebida ante la cual todos se quedaron paralizados.
–Suponíamos que tendríais hambre, así que preparamos algo de comida. Disfrutad, luego vendré a por vosotros para que durmáis un poco.– Dijo y les dejó solos.
–¿Soy el único al que este tío le parece una rata?– Dijo Minho cuando se aseguró de que no podía oírles.
–No.– Farfulló Thomas mientras seguían mirando la comida.
–¿Todo esto es para nosotros?– Dijo Newt.
–Según el Hombre Rata, si.
–¿Y vamos a comer esto de verdad?
Nadie contestó, solamente el rugido de las tripas de Chuck conseguido devolverles a todos a la realidad. El niño se agarró la tripa mientras todo el mundo le miraba.
–Perdón, tengo mucho hambre.
–Pues comamos.– Dijo Teresa adelantándose y al ver que nadie la seguía, se giró para mirarles.– ¿Que? Nos quieren vivos, y morir de hambre delante de una mesa llena de comida sería una estupidez, ¿no creéis?
Al principio, nadie creía que Teresa tuviera razón, pero lo cierto es que todos se morían de hambre así que poco a poco los chicos fueron cediendo y se unieron a Teresa. Poco después todos engullían comida como si no hubieran comido en meses. Algunos intentaron bromear diciendo que estaba mejor que la que hacía Fritanga pero todos sabían que no era verdad. Aquella comida no significaba nada si no requería esfuerzo y compañerismo, que era tal y como lo hacía Fritanga.
Cuando estuvieron lo suficientemente llenos, se pusieron a hablar, pero no duraron mucho, ya que Janson volvió al aparecer para llevarles a descansar, tal y como había dicho, como si estuvieran vigilandoles. Antes de llegar, uno de los guardias se acercó, le dijo algo a Janson que nadie pudo escuchar y le pidió a Teresa que le acompañara.
–¿Por qué se la lleva?– Le preguntó Thomas mientras observaba como Teresa se alejaba.
–Mis superiores no creen que sea buena idea dejar a una chica dormir con un grupo superior de chicos.
–¿Por qué no?– Está vez fue Minho quién preguntó.– Ya ha estado "encerrada" con nosotros.
–Las cosas son diferentes aquí.– Dijo abriendo una puerta.– Adelante.– Los chicos entraron y vieron una habitación grande con varias literas, sin ventanas, con un par de comodas y una puerta al final.– En los cajones hay ropa limpia y tras la puerta un baño. Daos una ducha, os hace falta.– Dijo y se marchó cerrando la puerta.
–Buenas noches a ti también.– Dijo Minho.
Los chicos se pegaron por primera vez en dos años una ducha con agua caliente en buenas condiciones, después se cambiaron de ropa y se tumbaron en las camas.
–Podría acostumbrarme a esto.– Dijo Fritanga.
–Pues yo sigo creyendo que nos ocultan algo.– Dijo Thomas cruzándose de brazos.
–Tommy, aquí hay gente que no tiene una cama decente desde hace años, algunos más que otros.– Le dijo Newt.– Yo tampoco me fío pero déjalos descansar un poco, ahora que podemos.
Newt se alejó y se tumbó en una de las literas. Seguía con el collar de Beca ente las manos, le ayudaba a pensar que ella estaba bien y que pronto la encontraría. Le ayudaba apenar que ella seguía con él.
Mientras tanto, Thomas intentó calmarse pero no podía relajarse después de que se hubieran llevado a Teresa de aquella manera, ni siquiera se había despedido, así que la buscó en su mente.
¿Teresa? ¿Estás ahí?
No hubo respuesta, pero tras insistir e insistir, consiguieron conectar.
Estoy aquí, Tom.
¿Donde es aquí?
Me han dejado en una habitación para mí sola, pero no sé si estoy cerca o lejos de ti.
Me gustaría que fuera cerca.
Y a mi...
¿Estás bien?
Solo estoy cansada. Me está entrando mucho sueño.
Te entiendo. Yo también tengo sueño.
Pero Tom, no es normal tener tanto sueño de golpe.
Entonces Thomas se dio cuenta de a lo que se refería Teresa. Ahora se sentía tremendamente cansado, le pesaba todo el cuerpo pero consiguió mantener los ojos abiertos, levantarse y echar un vistazo a los demás: todos dormidos, profundamente.
–Newt... ¿Newt, puedes oírme?– Intentó despertarle pero no hubo respuesta así que fue a probar con Minho.– Minho, vamos despierta.– Nada.
Tom, creo que voy a dormirme.
Si, yo también tengo muchísimo sueño.– Dijo volviendo a su cama.
¿Puedo decirte una última cosa?
Volveremos a vernos, Teresa. Te prometo que iré a buscarte.
Tom escucha... CRUEL es buena...– Thomas dejó de sentir a Teresa con esa última frase y después él mismo se quedó dormido.
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Stay with me
FanficEl problema no fue la primera chica, sino la segunda. La segunda chica fue quien dejó a todo el Claro con la boca abierta cuando la Caja subió un día que no tenía que subir, y en un momento en el que no tenía que subir, especialmente a Newt, quien s...
