Estuvieron de viaje durante toda la tarde sin parar y sin decir nada. Debían darse prisa en llegar hasta la última ciudad, ya que si les habían encontrado una vez, nada les impediría hacerlo dos. Además, se habían llevado uno de los coches, también lo tendrían controlado.
Cuándo el sol comenzó a ponerse decidieron parar.
–Ah, sienta bien estirar un poco las piernas.– Dijo Minho al bajar.
–Pues estira las piernas rápido, no podemos quedarnos toda la noche.– Dijo Sindey.
–Y vosotras no podéis volver a conducir toda la noche.– Dijo Thomas acercándose a la puerta de Sidney y la abrió.– Enséñanos a conducir. Esta noche nos encargamos nosotros y vosotras dormid un poco.
–Pero si no sabéis dónde está la ciudad.
–Tenemos el mapa.
–Muy bien...
Sidney les enseñó a los chicos lo más básico que necesitaban para conducir por el desierto y una vez que lo tuvieron más o menos dominado, Minho se puso al volante y Thomas de copiloto. Sidney se fue a los últimos asientos del coche y se tumbó para echar una cabezada. Beca, por su parte se sentó en los asientos del medio con Newt. Él le pasó el brazo por los hombros y la atrajo hacia él para que se apoyará sobre su pecho.
–¿Por qué no duermes un poco?– Le susurró.
–No quiero dormir.
–Pero si te caes de sueño.– Se rió un poco.
–Que estoy bien...
–Vamos, Beca. Duerme un poco.
Beca se acomodó junto a él y al final terminó por quedarse dormida.
Soñó con cuando estaba en el laberinto, corriendo por los pasillos muerta de miedo por qué algo la perseguía, pero sabía perfectamente que no era un lacerador. Corrió intentando volver al Claro y cuando vio la salida corrió todavía más hacia ella antes de que se cerraran las puertas, pero no llegó a tiempo. Las puertas se cerraron cuando llegó hasta ellas. Intentó abrirlas inútilmente y entonces escuchó un quejido inhumano. Se asustó, se dio la vuelta y se apoyó en las puerta y vió una figura humana.
A aquella persona le daba la luz por la espalda así que solo veía su figura. Y de repente comenzó a andar hacia ella arrastrando una ligera cojera. Se quedó muerta de miedo al tener a Newt a menos de diez metros de ella, completamente convertido en raro y cuando corrió hacia ella, se despertó de golpe entre los brazos de Newt en el coche muerta de miedo.
–¿Qué ha pasado? ¿Dónde...?
–Eh, Eh, Eh.– Dijo Newt despertándose.– Tranquila, no ha pasado nada.
Beca se giró hacia él. Pasó sus manos por su pelo y sus mejillas y después rompió a llorar abrazándose a su cuello.
–¿Una pesadilla?– Dijo él abrazándola.
–Ha sido horrible.– Lloró.– Estaba en el laberinto... las puertas se cerraban y tú... tú eras un raro que me quería matar.
–No te preocupes. Mírame.– Dijo levantando su cabeza.– Estoy bien. ¿Lo ves? Estamos todos bien. Y tú también lo estás.– Secó sus lágrimas.– Sabes que yo jamás te haría daño.
Beca no dijo nada. Se limitó a abrazarle de nuevo con todas sus fuerzas y Newt la abrazó de vuelta. Ella se había vuelto lo más importante de su vida, y verla así de rota le partía el alma en dos. CRUEL había permitido que ella enfermara, que él enfermara, que hubiera perdido a quienes le importaban, así que en ese momento, con las lágrimas de Beca manchando su camiseta, se juró a sí mismo que nunca volvería a dejar que CRUEL le arrebatará nada, empezando por Beca.
Al final, Beca volvió a dormirse tras llorar durante un rato. Pero Newt no pegó ojo. Durante ese rato, Thomas era el que conducía y miró a su amigo por el retrovisor.
–Se ha vuelto a dormir.– Dijo mirando como dormía.
–Eso es bueno. Nuestra pelirroja es fuerte, pero todos necesitamos dormir. Y tú también.
–No tengo sueño.
–Oh, vamos Newt. Conmigo no cuela.
–Dormiré cuando tenga una cura. Para ella.
–Y para ti. No lo olvides.– Newt suspiró.
–Créeme, Tommy. No lo olvido.
Thomas miró a su amigo por el retrovisor durante todo el camino, y cuando Newt dijo aquello último, volvió a mirar hacia delante. Newt por su parte miró a Beca y pensó, por un único segundo en qué pasaría si...
–Tommy.– Le llamo y él volvió a mirar por el retrovisor.– ¿Puedes prometerme una cosa?
–¿El que?
–Si... si me llegará a pasar algo... si no llegase a...
–Newt no digas eso.
–Escúchame, por favor.– Se tomó un segundo.– Si me llegará a pasar algo, prométeme que cuidaras de Beca.
–No puedo prometerte eso porque no va a pasarte nada.
–Si no lo haces por mí, hazlo por ella.
Thomas dudó durante unos minutos y al volver a mirar a su amigo, vio que no había apartado la mirada de él, rogándole que protegiera a lo que más quería si él llegaba a faltar.
–Muy bien. Te lo prometo.
–Gracias Tommy. De verdad.
–No hay de que, y ahora duerme un rato, ¿quieres?
ESTÁS LEYENDO
Stay with me
FanfictionEl problema no fue la primera chica, sino la segunda. La segunda chica fue quien dejó a todo el Claro con la boca abierta cuando la Caja subió un día que no tenía que subir, y en un momento en el que no tenía que subir, especialmente a Newt, quien s...
