Nadie dijo nada durante un rato. Beca había cerrado los ojos con fuerza mientras se le escapaban varias lágrimas y la Ministra Peige seguía agarrándola de los hombros con fuerza mientras mantenía una ligera sonrisa en el rostro. Newt tampoco había apartado la mirada, se le había caído el alma a los pies y las ideas en su cabeza se habían descolocado al escuchar aquello de que la mujer encargada de CRUEL, la que les había arrebatado los recuerdos y había hecho que sus amigos murieran era la madre de Beca.
–Dime por lo menos que... pensabas contármelo.– Newt fue el primero en hablar, aunque ni siquiera parecía estar enfadado.
–Te juro que quería hacerlo.– Beca abrió los ojos, rojos, llenos de lágrimas y le miró.– Cuando estuviéramos a salvo y lejos de ella.– Se alejó de su madre.
–Beca, cielo, todavía hay esperanza para ti. Encontraremos una cura, juntas.
–No. Vosotros no tenéis ni idea, ¡ya hemos encontrado una cura!– La ministra se sorprendió.– Nunca te preocupaste en serio por ayudar a la gente enferma.
–Claro que lo hice.
–¿Y por eso mataste a mi padre?– Gritó Beca asustando incluso a Newt.– Me metiste aquí para "protegerme" pero en realidad lo que querías era aislarme y obligarme a participar en un proyecto de experimentos humanos para el que nadie debería prestarse voluntario. Se lo quitaste todo, a ellos ¡y a mi!
–Beca, tu no lo entiendes...– Comenzó a decir acercándose, pero antes de que llegara a ella Newt apartó a Beca y la apunto con su arma.
–No se acerque a ella.
–No puedes evitar que me acerqué a mi hija.
–Una madre de verdad no le habría hecho esto a su hija.– La ministra suspiró.
–Sabes que te aprecio, Newton. Pero no sabes ni la mitad de la vida de mi hija, así que por el bien de todos, apártate.
Newt se puso recto y levantó la cabeza como si fuera a disparar.
–Obligueme.
–No vas a matarme. No delante de ella.– Sonrió.
–Puede que él no... ¡Pero yo sí!– Dijo Beca quitándole el arma a Newt.
–¡¡Beca, no!!
Newt intentó detenerla pero antes de que pudiera, ella ya había disparado. Ambos se quedaron sin habla, Newt sujetando a Beca y ella con el arma todavía en sus manos mientras la Ministra Peige empezaba a desangrarse por el pecho hasta caer en el suelo. Al ver aquello el alma de Beca se rompió al ver a su madre muerta en el suelo, terminó llorando de rodillas, frente a su madre, junto a la que se empezaba a formar un charco de sangre y se llevó las manos a boca al ver lo que acababa de hacer. Pensó en todas las veces que había deseado librarse de ella, pero nunca se vio capaz de hacerlo en serio hasta ese momento.
–La he matado, Newt... la he matado...– Dijo con la voz rota.
–Tranquila.– Dijo arrodillándose junto a ella.– Cualquier Clariano hubiera hecho lo mismo.
–Tu no. Tú eres diferente. Eres un ángel sin alas y yo... yo soy igual que mi madre.
Antes de que Newt pudiera negar aquello, un estruendo sacudió todo el edificio asustando a los dos.
–¿Que ha sido eso?– Preguntó Beca secándose las lágrimas.
–La señal de que tenemos poco tiempo. Vámonos.
Newt se levantó, levantando a su vez a Beca y después le cogió la mano para salir de allí. Corrieron por los pasillos hasta que escucharon sus nombres y al darse la vuelta, vieron al final del pasillo a Thomas y a Minho. Se alegraban tanto de verse los unos a los otros que corrieron a abrazarse sin ningún miramiento.
–¿Lo habéis conseguido?– Preguntó Newt al separarse.– ¿Habéis sacado a todo el mundo del laberinto?
–Si, aunque eran más de los que pensábamos.
–¿Y el Trans Plano?
–El grupo B lo ha encontrado en la sala de calderas. Están ayudando al grupo a pasar, pero son muchísimos y no tenemos mucho tiempo.
–¿Y vosotros?– Dijo Thomas.– ¿Habéis conseguido eso que teníais que hacer?
–Si.– Dijo Beca antes de que Newt pudiera decir nada.– Olvidémonos de eso y vámonos.
–Si, porque esto va a explotar en cualquier momento.– Dijo Minho.– ¿Por dónde hemos venido?
–¿No has memorizado el camino?
–¿Te crees que es momento de que memorice lo que sea, cara fuco?
–Callaos los dos.– Dijo Beca.– Está claro que discutiendo no encontraremos el camino.
–¿Tom?– Escucharon de repente y al girarse vieron a Teresa mirándoles sorprendida.
–Cojonudo. La que faltaba.
–¿Qué hacéis aquí, otra vez?– Dijo acercándose.– ¿Y vosotros qué hacéis vivos?– Dijo mirando a Newt y Beca.
–Yo también me alegro de verte.– Dijo Newt fingiendo una sonrisa.
–¿Sabes dónde está la sala de calderas?– Le preguntó Thomas.– Donde tienen el Trans Plano.
–Si, ¿por qué?
–Vas a llevarnos hasta ella.– Dijo muy serio y después hubo otra sacudida por la cual se apagaron las luces y solo quedaron las de emergencia.
–¿Que habéis hecho?
–Eso no importa ahora. ¡Vamonos de una vez!
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Stay with me
Fiksi PenggemarEl problema no fue la primera chica, sino la segunda. La segunda chica fue quien dejó a todo el Claro con la boca abierta cuando la Caja subió un día que no tenía que subir, y en un momento en el que no tenía que subir, especialmente a Newt, quien s...
