Capítulo veintiuno.
Salí de clase al escuchar el timbre, indicando que era hora del patio. Desde lejos vi como Chantel venía caminando hacia mi con una enorme sonrisa en su cara. Paré al lado de las escaleras, esperando a que llegara a mi lado.
—Habías desaparecido —se quejó haciendo puchero.
Uh, cierto.
Después de su ataque epiléptico, estuve el resto de las vacaciones de navidad moviéndome de un estado a otro visitando a mi familia, le había dicho a Chantel que no iba a estar pero, nunca le expliqué por qué.
—Lo se —empezamos a bajar las escaleras—. Pero, ya estoy aquí, ya todo será como antes —volteé a mirarla, dándole una enorme sonrisa.
Estaba feliz por volver a estar aquí, echaba de menos quedar con todos.
—Si, bueno —caminamos hacia las gradas para poder sentarnos—. Si que hay algo que ha cambiado desde que te has ido —la pelinegra hizo una mueca, mirando hacia otro lado.
—¿Qué cosa? No es nada malo, ¿verdad? —Chantel rió al escucharme mientras negaba con la cabeza.
—No, no es nada malo —se quedó callada por unos segundos, sin quitar la sonrisa de su cara—. A ver, estoy saliendo con alguien —abrí la boca sorprendida. Iba a decir algo pero, me interrumpió—. Aún no te puedo decir quién es, queremos ver cómo va antes de hacerlo público.
Aún seguía sorprendida, ¡quería saber quién era! Chantel me miraba, esperando una respuesta. Tan solo suspiré y asentí lentamente con la cabeza, era la primera vez que la veía sonrojada.
Aw.
El resto del día pasó rápido, muy rápido. Al ser el primer día de vuelta de las vacaciones, no dábamos clase debido a que mucha gente seguía de viaje o simplemente faltaba porque si.
Chantel me dijo de quedar por la tarde en casa de los chicos, como siempre. Así que apenas llegué a casa se lo comenté a mi madre para tener permiso de salir lo antes posible. Conociendo a mi madre, si se lo pregunto a la hora de irme me empezaría a decir que se pide permiso antes de salir, no ya cuando estás apunto de irte.
La tarde también pasó rápida, sobre todo porque estuve arreglando y limpiando mi habitación. Otra regla para salir: limpiar la casa.
Después de limpiar me cambié el uniforme, poniéndome algo mucho más cómodo. Mientras me cambiaba miraba la hora, procurando no tardar mucho.
Me estaba peinando frente al espejo cuando escuché que tocaba en el timbre, bajé lentamente las escaleras al ver que mi madre ya había abierto, es más, hablaba animadamente con la persona que estaba al otro lado.
—Sienna, ven, Chantel vino por ti —fruncí el ceño al escucharla, se suponía que nos veríamos en el apartamento. Mi madre me dio paso para poder salir, me despedí dándole un beso en la mejilla y salí junto a Chantel.
—¿Entonces? —pregunté al ver que no decía nada.
—¿Recuerdas que los chicos tenían una banda? —asentí lentamente con la cabeza, claro que lo recordaba.
—Pues, la banda que tocaba ahora en el Bearman ha cancelado, así que Chris les ha ofrecido el puesto a los chicos —Chantel caminaba muy rápido—. Chris es el barman —asentí al recordar quién era, lo conocí el mismo día que conocí a Izzy.
Al salir de la urbanización estaban Duff y Steven esperándonos en el auto, Chantel y yo nos subimos rápidamente a la parte trasera y fuimos al bar.
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Good to be bad ; Izzy Stradlin. (pausada)
Fanfiction«Te odio, odio tu actitud de chico malo, odio la manera en la que pasas de todo y odio la forma en la que me das falsas ilusiones. Pero lo que más odio, es que a pesar de todo eso, jamás dejarás de tener mi corazón. Entraste en el como nadie más lo...