Chapter 18.

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Chapter 18.

-Quiero besarte.- Respiro con irregularidad. ¿Y yo?. ¿Yo quiero besarle?. Niall me mira esperando lo que creo que es una respuesta. ¡Madrecita!.

-Niall...- ¡Pedazo de respuesta Em!. Y aunque prometo que lo he intentado, mi cuerpo no reacciona entre la puerta y Niall. Frunce el ceño.

-¿Eso es un no?.- Un montón de dudad asaltan mi cabeza. Quiero besarle porque me gustó el beso de la última vez, pero me conozco y no puedo dejar que vaya a más porque no lo soportaría. Se me haría muy duro estar enamorada de una persona como Niall...¡Además que es mi jefe!.

-Eso es un...¿No sé?.- Dios, esto es muy vergonzoso.

-¿Quieres que me separe?.- ¿Quiero que se separe?.

-Por favor...- Suelto con una mínima voz. Inmediatamente Niall se separa lo suficiente como para que sea capaz de respirar, pero no aparta la mirada de mí.

-Lo lamento, no pretendía molestarte.- Dice con un gesto serio, pero al mismo tiempo con un tono relajado.

-No, yo...- Pone las manos en alto.

-Está bien Emily. Lo último que quería era hacerte sentir incómoda y menos en tu propia casa.- Silencio. Creo que jamás he observado tanto mis zapatos.- ¿Nos vamos?.- Levanto la mirada.- Es el cumpleaños de Hugo. Ibas a venir, ¿verdad?.- Asiento.- Bien, pues...¿nos vamos?.- Dejándome llevar por mis instintos y mis ganas, niego con la cabeza.- ¿No?

 

-No.

 

-¿Por qué no?.

-Por esto.- Con paso decidido y con menos tiempo del que creí, me pongo a su altura , le cojo la nunca con ambas manos y le beso en los labios. Casi de inmediato me coge con ambas manos de la cintura y me pega a él profundizando el beso. No es un beso forzado, ni grosero. Es un beso lento, delicado y sin prisas. Niall se toma mucho tiempo en lo que al beso se refiere, me trata como si no hubiese otra persona en el universo. Definitivamente, sabe lo que hace y no sé si eso es bueno o malo. Decido finalizar el beso, esta vez ambos nos separamos. Sin decir nada cojo mi bolso, el regalo del niño y abro la puerta.- ¿Vamos?.

El trayecto hacia su casa pasa en absoluto silencio, hasta que se le ocurre poner la radio donde suena Happy. ¡Me encanta esta canción!. Subo el volumen. Mala elección. Niall me mira y frunce el ceño.

-Ni se te ocurra volver a tocar mi coche.- ¡Pero bueno!. Vuelve a bajar el volumen. Y como soy una cabezota y algo masoquista, la vuelvo a subir y él sin quitar la mirada de la carrete la vuelve a bajar.

-¡Pero que no la escucho!.- Vuelvo a subirla.

-¿Estás sorda?.- La vuelve a bajar, pero se lo piensa mejor e instantes después la apaga.

Mi salvación.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora