MAITE
—Yo quiero las papas familiares.
El cajero asintió con la cabeza mientras tomaba mi pedido y luego me daba el total.
—¿Solo eso vai a comer?
—Sí, no tengo mucho hambre. —rasqué suavemente mi cabeza y le di una mirada a mi mejor amiga— ¿qué tiene?
—Na'. —elevó sus hombros mientras recibía el vuelto y la boleta.
Nos corrimos a un lado pa' darle acceso al resto de gente a la caja. Crucé mis brazos y esperé pacientemente, no tenía tanto hambre.
—¿Problemas en el paraíso o qué?
Llevé mi vista hacia la Vale y luego metí un mechón de pelo detrás de mi oreja.
—No sé qué le pasó al Vicente —empecé a contarle el meollo del asunto— está raro.
—¿Raro del tipo «tengo dramas en la casa» o raro onda «quiero terminar contigo»?
Entreabrí mis labios.
No había pensado en eso. ¿Y si estaba raro porque se había aburrido de mí?
Con eso se me fue todo el hambre, casi me costaba respirar y estoy segura de que hasta me había puesto pálida.
Y ella pareció notarlo, porque de una agregó:
—Hueona era en broma lo primero. ¿Cómo va a querer terminar? ¡Se pasaría de hueón! —me gritó exageradamente haciendo que unas personas se dieran vuelta a vernos.
—¿Entonces pa' qué lo sugerís?
—Sorry, lo dije sin pensar —hizo un puchero mientras se me acercaba a abrazarme— además, en el caso de ser así el que pierde es él no más po.
La miré con los ojos entrecerrados, ella no estaba ayudándome.
—Ya, perdón. —me dio un último apretón pa' después respetar mi espacio personal— pero hueona, ¿que no estuvieron juntos recién?
—Por eso te digo que está raro po.
Habíamos ido al supermercado y él estuvo callado la mayoría del tiempo, de pura cuea' respiraba. El día anterior había pasado lo mismo en el cine, aunque en el momento no me percate mucho, porque puta, estábamos mirando una película, tampoco era la idea estar hablando, sobretodo con la Marti haciéndonos callar apenas metíamos ruido con las bolsas de las papas fritas.
¿Qué le había pasado? ¡No tenía idea!
Traté de preguntarle indirectamente, pero me cambiaba el tema y luego cuando fui totalmente directa me dijo «tranqui, no me pasa nada».
Ni siquiera se me cruzó por la cabeza que quisiera terminar, de hecho estaba mucho más preocupada porque tuviera dramas con su mamá u otra persona de su familia.
Pero ahora que la Vale lo decía... ¿Sería eso?
—Ya, filo. No pensís en eso —me aconsejó la Valeria mientras tomaba la bandeja con nuestro pedido ya listo— si él quisiera terminar contigo te lo hubiera dicho, porque no parece del tipo de persona que se da vueltas pa' decir algo. —habló mientras caminábamos entre las mesas del patio de comidas buscando un lugar— y si es otra cosa lo que le pasó, pucha. Ahí no lo puedes forzar a que te cuente, sino que simplemente tenís que esperar a que él se sienta en confianza pa' decírtelo, si es que es importante, porque si es un drama pequeño se le va a pasar solo.
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PAPI MECHÓN (editando)
टीन फिक्शनDe como una cabra de cuarto medio se fija en un papá soltero, antipático y orgulloso.
