PREVIAMENTE EN PAPI MECHÓN...
"—He sido el papá de la Martina durante tres años y nadie lo va a poner en duda —empezó a decir, haciendo que el corazón me latiera más rápido. Acababa de pasar por todo un momento crítico de incredulidad, pero se había levantado e iba a darle cara al asunto. Lo que realmente me hacía sentir más orgullosa que la cresta—. Menos una mina que acaba de aparecer.
—¿Qué vai a hacer? —indagó con emoción escondida en su voz el Javier.
—Pelear por mi hija."
MAITE
« Hay dramas mami zorrona v/s Vicente, así que me voy a quedar a dormir aquí. ¿Me cubres con el papá? »
Esperé por un momento la respuesta al mensaje sin siquiera salirme del chat. Conociendo a la Amelia era obvio que me iba a apañar, pero de todas formas prefería confirmarlo y claramente avisarle a ella para que no se preocupara por mí.
"Escribiendo" apareció bajo su nombre de contacto y segundos después ya tenía la respuesta:
« ¿Está bien la pendex? »
« Y el viejo tiene turno de noche esta semana. Así que hasta podemos hacer un carrete y él no va a cachar nada ;) »
Inevitablemente sonreí mientras tecleaba en mi celular una respuesta en la que le aclaraba que la Bendi estaba tikitaka, e ignoraba completamente lo del carrete.
Honestamente, el tema de quedarme en el departamento del Vicente, ni siquiera fue algo que premedité antes, sino que fue tan repentino que no solo él se sorprendió, sino que yo misma me vi confundida cuando escuché salir de mis propios labios el: "¿Quieres que me quede con ustedes?".
Y me había referido en plural debido a que luego de escuchar al Vicente sacar su lado de papá luchón; nos habíamos ido directamente a buscar a la Bendi, en compañía del Javier –la cual duró poco debido a la ausencia de mi papá en la casa y sus incontrolables ganas de hacerle compañía a mi hermana–.
Solo diosito sabrá pa qué.
Cuando ya estuvimos los tres me sorprendió caleta que el daddy actuara con tanta normalidad frente a la Martina, y con eso me refería a que si yo no hubiera escuchado con mis propios oídos sus dramas con la mami zorrona, no sospecharía que algo estuviera mal con él.
Lo que me parecía súper bacán ya que de esa forma no preocupaba de más a la Bendi.
—¿Podemos hacer leche con plátano? —escuché hablar a la susodicha.
Tenía un pucherito más tierno que la cresta formado en sus labios y parte inferior de mi polera entre su mano; asegurándose de que si no la escuchaba, al menos podría sentir su existencia.
—Obvio que sí —le contesté con una sonrisa, flexionando un poco las piernas para poder tomarla en mis brazos. Caminamos hasta la cocina y cuando ya estuvimos dentro; la senté sobre una encimera—. ¿Dónde está tu papá?
—Se fue a bañar —me respondió marcando exageradamente la "r", porque ahora que la sabía pronunciar bien no se cansaba de hacérselo notar a todos. Su mirada curiosa no se despegó en ningún momento de mí y cuando me dispuse a pelar un plátano y ella volvió a hablar, entendí el por qué—. ¿Estás pololeando con mi papi de nuevo?
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PAPI MECHÓN (editando)
JugendliteraturDe como una cabra de cuarto medio se fija en un papá soltero, antipático y orgulloso.
