Puedo sentir el aliento de Jason en mi cara, mientras este me mira con una sonrisa oscura, mal intencionada. Respiro con dificultad bajo su mano, mi pecho se mueve en un compás desenfrenado porque no veo la menor posibilidad de librarme esta vez de él.
—No te sientas mal —murmura, rozando su nariz con la mía. Quiero vomitar por el asco que siento—, que lo que te haré te va a gustar.
Aprieto los ojos con fuerza, rogando interiormente que sea lo que sea que vaya a pasar, suceda rápido. Las lágrimas no cesan y se deslizan por mis mejillas, mientras que mi cuerpo parece una danza de temblores.
Miedo. Solo tengo mucho miedo.
La lluvia continúa cayendo con fuerza y la adrenalina ha disminuido, generando que hasta se me congelen los huesos. Jason, por su parte toca mi pierna derecha, mientras me cubre la boca para que no grite. No abro los ojos en ningún momento, porque pienso que su mirada se quedara grabada para siempre en mi memoria y es algo que no deseo recordar.
Entonces, Jason mete la mano por debajo de mi camisa, tocando mi cintura y el roce de su mano fría contra mi piel hace que algo se active dentro de mí y abra los ojos, sacando la fuerza que creía inexistente y empujándolo por el pecho. Tanta es la furia del empujón, que él se resbala y cae de espaldas al piso. Su mirada solo destila ira, se ha puesto tan rojo que siento que lo peor está por comenzar.
Jason se levanta, hecho una ola de agresividad y yo me deslizo por la pared para agacharme, inclinando la cabeza sobre mis piernas dobladas y cubriéndome con los brazos de la lluvia.
Cuento hasta diez, esperando el golpe o el agarre brusco de Jason. Aprieto los ojos con fuerza, suplicando que todo esto termine. Pero el ataque de Jason nunca llega y con algo de miedo, elevo la cabeza con lentitud y veo a Danthaniel encima de Jason llenándolo de golpes en toda su cara. Estoy paralizada en mi lugar, con el cuerpo tembloroso y con el corazón latiendo a mil.
La sensación de tranquilidad acoge mi sistema, porque a pesar de que Danthaniel mienta, justo ahora anhelo la seguridad que me da.
—¡Danthaniel!
Él gira a verme, con un puño a mitad de camino del rostro de Jason. Su cabello naranja le cae por la frente de lo mojado que está, pero se alcanza a notar un camino de sangre que se desliza por su sien.
Danthaniel se quita del cuerpo de Jason y avanza hasta donde estoy, pero sus pasos son desequilibrados. Se arrodilla frente a mí y me sujeta por los brazos con firmeza, mientras que frunce el entrecejo y aprieta su mandíbula.
—Te dije que los tiempos son peligrosos para ti, Tessa. ¿Acaso no lo entiendes? —se queja con voz grave—. ¡No te desvíes ni a diestra ni a siniestra! ¡Pensé que había quedado claro!
Las lágrimas continúan cayendo por mi rostro y más aun con las palabras de Danthaniel. Noto la dilatación de sus pupilas y como sus mejillas se encuentra rojas. Sinceramente, después de tres semanas sin saber nada de los cazadores, creí que ya podría estar segura.
—Debo terminar con él —notifica—. Luego, te llevaré a un lugar seguro.
Quiero decirle algo, pero por primera vez deseo que una persona sufra absolutamente todo el dolor que me ha provocado. Dan se pone de pie y su estatura demanda una imponencia firme. No obstante, al ubicar nuestras miradas al lugar donde estaba Jason, nos damos cuenta de que él ya no se encuentra allí. Observamos hacía todos lados, pero no hay rastro de Jason por ningún lado.
¿A dónde ha ido? ¿Y cómo se ha desaparecido tan rápido?
Él se acerca a mí de nuevo y me ayuda a levantar. Ya he dejado de llorar, ya no me siento en peligro. Agradezco tanto que sea Dan el que se encuentre conmigo.
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LEAPERS I ©
Misterio / Suspenso[Libro I: Bilogía Penumbra.] Algo inesperado y sobrenatural está por suceder en el pueblo de Pamplona. Con la llegada de dos atractivos y misteriosos estudiantes de intercambio, el destino de Tessa y Olivia se verá envuelto en una serie de peligros...
