—¡No!
Me siento de golpe, con el corazón acelerado, la respiración entrecortada y el sudor resbalando por mi sien. La pesadilla en donde Jason intenta abusar de mí es rápidamente disipada por la voz del chico que menos quiero ver en el planeta.
—Tranquila, solo es un sueño.
Aiden me toma por las mejillas y me hace verlo directo a los ojos. Su expresión es suave y calmada, pero a mi corazón eso no le basta, ni le tranquiliza. Observo a todos los lados y me doy cuenta de que estoy en su habitación, justo en su cama y me pregunto cómo llegué allí.
—Te desmayaste después de que Olivia asesinara a Jason —dice Aiden, respondiendo a mis pensamientos.
Él acerca una bandita a mi pómulo una vez me he calmado, pero antes de que la ponga lo sujeto por el antebrazo y gruño:
—No me toques.
—Solo te estoy curando —se defiende en un resoplido.
—Yo puedo hacerlo sola.
Le quito la bandita y me la pongo en el pómulo, justo donde siento un poco de ardor. Me quito las sabanas de encima y salto de la cama. Aiden observa todos mis movimientos sin decir nada y lo considero mejor así. Me doy cuenta de que estoy en calcetines y sin la chaqueta que me regaló Dan, así que la busco por todos lados con la mirada.
—¿Dónde están mis cosas? —le inquiero cuando no doy con ellas.
—Olivia las tiene —levanto una ceja en su dirección—. Ella está afuera con Alek.
Asiento. Entonces veo mi mochila en su escritorio y corro hasta ella, corroborando que todo esté en su lugar. Encuentro mi móvil, apagado y al encenderlo compruebo la hora: 10:45 pm.
—¿Cuánto dormí?
—Alrededor de una hora —comenta echando algunas cosas en el botiquín que está en la mesa de noche—. Te encontramos en una cabaña que está a media hora del pueblo.
—¿Y cómo dieron conmigo?
Tomo mi mochila y camino hasta la puerta, sin mirarlo. Sé que cada vez que sus ojos se crucen con los míos una parte de mi corazón puede romperse.
—Pues como ves, Jason no fue tan inteligente al no deshacerse de tu celular. Tu padre fue a buscar a Olivia como loco diciendo que te habías escapado y desde entonces supimos que todo iba mal.
Entrecierro los ojos. Mi padre me va a matar cuando me vea. Es probable que no me crea nada de lo que me diga. Ni siquiera diciéndole que me secuestró el hombre que estuvo detrás del intento de mi muerte en casa.
Pongo la mano en el pomo de la puerta, pero la voz de Aiden me detiene.
—Dos días duraste secuestrada por Jason y en esos dos días sentí que iba a desfallecer si no te encontraba.
Aprieto con fuerza el pomo.
—No te creo nada de lo que dices.
—No miento, Tessa. Esta vez no lo hago.
Lo miro por encima de mi hombro y salgo de la habitación. Allí, me encuentro a Olivia sentada en un sofá y a Alek en el otro, charlando sobre la muerte de Jason. Hago sonar mi garganta y los dos giran a verme dejando de hablar.
Pero mis ojos solo recaen en Olivia y pienso en todas las cosas que ella me ha ocultado. Primero lo de mi padre y ahora que es una jodida leaper. Al ver cómo creó aquella daga de luz me impactó tanto que sentí mi sangre ponerse fría.
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LEAPERS I ©
Mystery / Thriller[Libro I: Bilogía Penumbra.] Algo inesperado y sobrenatural está por suceder en el pueblo de Pamplona. Con la llegada de dos atractivos y misteriosos estudiantes de intercambio, el destino de Tessa y Olivia se verá envuelto en una serie de peligros...
