(***)
Al ver que las personas nos estaban mirando, Alek decidió que era mejor marcharnos del lugar e irnos a su apartamento. Así que tomamos nuestras cosas y salimos del lugar, mientras que aun unos cuantos ojos curiosos seguían sobre nosotros.
Debía ser sincera conmigo misma y aceptar que estaba muy asustada cuando Aiden dijo que nosotras sabíamos todo. Estoy tan asustada en estos momentos porque no sé qué esperar de ellos. No debería confiar después de lo que vi pero aquí estoy, montándome en su camioneta, porque alguna fuerza interna me grita que lo haga.
Aiden se sienta en el piloto y Alek en el copiloto, mientras que Olivia y yo vamos en la parte de atrás rezando internamente por lo que sea que vaya a pasar. Mi corazón desde ayer no ha dejado de latir intensamente y ya hasta he llegado a pensar que puedo morir en cualquier momento de un ataque al corazón.
Llegamos al edificio de los chicos y subimos las escaleras sin decir ni una palabra. El silencio me está matando, así que tomo la mano de Olivia y ella solo me mira sin decir nada.
Una vez dentro del apartamento nos sentamos en la misma organización que la noche anterior, pero esta vez los cuatro estamos sentados derechos, inquietos.
Alek no deja de mirarme y sé que está muy enojado. Él me advirtió con su mirada que no hiciera lo que estaba pensando, pero desobedecí. Sin embargo, en mi defensa nunca pensé que ellos ocultarán algo así, pensaba que eran no sé, proxenetas. De hecho es una explicación bastante lógica para unos extranjeros que lo primero que hacen es hacerse amigos nuestros. Pero vaya secreto que descubrimos.
¡Secreto que aún no asimilo!
Como no puedo más con el silencio decido romperlo.
—¿Qué fue eso que pasó en el bosque? —pregunto sin rodeos. Ahora mismo no me importa si estoy siendo demasiado directa—. Esas luces rojas y verdes, lo que podían hacer con ella.
—¿No crees que deberías hacer otra pregunta mejor? —interrumpe Alek, fastidiado—. Viste lo que viste, ¿y en serio haces esa pregunta? Haz una mejor.
—¿Ah, sí? Vale —Me pongo demasiado seria. Si así quiere jugar, lo vamos a hacer—. Entonces díganme qué carajos son ustedes.
Aiden y Alek se remueven inquietos en su puesto, como si se les dificultara decirnos lo que son. Querían una buena maldita pregunta pues ahí la tienen, pero tal parece que Alek no esperaba esa, o si la esperaba quizás no pensaba que lo preguntaría de esa manera. Y llego a sentirme un poco culpable, no quisiera obligarles a que me dijeran la verdad pero necesito saberlo y como Alek me ha retado pues que lo afronte.
—Somos... —Alek habla y aunque se le dificulta, suelta la respuesta—. Somos leapers, Tessa.
Dos palabras. Sólo dos palabras pero entiendo todo el significado detrás de esas dos simples y sencillas palabras.
Alek y Aiden son nacidos un 29 de febrero, nacidos en año bisiesto; los chicos que nacen ese día tienden a llamarlos así. El nombre empezó en Irlanda, surgiendo de la abreviación de "Leap year" que significa "año bisiesto". Esto se esparció por todo el mundo con mucha fuerza, entonces decidieron bautizarlos con el nombre de Leapers.
¡Pero nadie sabe lo que pueden hacer los Leapers! Los llamaron así porque decían que eras humanos especiales, ¡no porque ellos tengan poderes sobrenaturales!
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LEAPERS I ©
Mystery / Thriller[Libro I: Bilogía Penumbra.] Algo inesperado y sobrenatural está por suceder en el pueblo de Pamplona. Con la llegada de dos atractivos y misteriosos estudiantes de intercambio, el destino de Tessa y Olivia se verá envuelto en una serie de peligros...
