Mi cuerpo duele; mi espalda y mi cuello son las partes que duelen más. Quiero que esta pesadilla acabe pero cuando siento un nuevo golpe en la espalda, que me hace caer de nuevo de rodillas, sé que no acabará tan fácil.
—Levántate —exige aquel hombre. Me agarra de un brazo y me pone de pie bruscamente.
Miro de nuevo a Aiden y ya no puedo notar el miedo en sus ojos, ahora aquellos ojos azules solo destilan odio. Las punzadas de dolor me recorren la espalda y no puedo evitar llorar.
—De verdad que la vida cada vez me sorprende más —ríe el hombre detrás de mí—. Primero me encuentro a la pequeña Tessa sola y ahora, me encuentro con nada más y nada menos que a Aiden Ekman.
No entiendo nada de esto. ¿De dónde conoce aquel hombre a Aiden?
—Suéltala, Ruber —ordena Aiden con una voz dura—, o no sabes de lo que puedo ser capaz.
Ruber suelta una carcajada de ironía. Luego aprieta más mi brazo pero me aguanto todo el dolor. No quiero que me escuche quejarme. Aiden me mira atormentado y solo quiero salir corriendo a donde está él.
Entonces, cuando creo que los chicos no aparecerían nunca lo hacen. Izan y Ciara me miran petrificados y Olivia pega un grito de terror. El señor Bigotes descansa en sus brazos y por un momento me siento aliviada. Pero luego Alek rompe mi corazón con su mirada; está paralizado en su lugar y me mira tan asustado. Sus manos se vuelven puños y veo como entrecierra sus ojos.
—Esto se pone cada vez más interesante —comenta Ruber sin soltarme—. ¿Cómo estás, Ciara? ¿Creíste que te librarías de mí tan fácil?
Ciara empieza a llorar e Izan la pone detrás de él. Puedo notar la ira en la cara de mi amigo; como aprieta sus labios y sus cejas demasiado fruncidas. Su respiración está tan agitada como la mía. Miro a Olivia y ella intenta acercarse a mí, pero Alek la toma de un brazo para que no se mueva.
—Yo tengo una pregunta —murmuro, agitada.
—Dímela —susurra Ruber en mi oído. Un escalofrío me recorre toda la espalda y trago saliva. Aiden empuña sus manos y su cara de furia lo dice todo.
—¿Cómo supiste que yo tengo a Ciara? Ni siquiera te conozco.
Ruber ríe detrás de mí. Necesito saber aquello, ya que por más que le eche cabeza, no logro llegar al punto que me diga cómo carajos es que él sabe acerca de mí.
—Las mujeres a veces son un poco tontas, ¿sabes? por lo que fue muy fácil —contesta Ruber y su voz me fastidia.
—Pero eso no responde mi pregunta —ataco.
Quedamos unos segundos en silencio. La fría noche nos cobija y empieza a hacer un poco de brisa. Ni siquiera tiemblo, estoy tan adolorida que al parecer mi cuerpo solo está centrado en eso.
—Ni siquiera sabía dónde estaba Ciara. En la montaña la busqué hasta que me cansé pero no la encontré y solo me fui. Pero no me daría por vencido, no creía que se hubiera ido de este pueblo sola —cuenta Ruber y mi atención solo está puesta en lo que dice—. Así que un día simplemente salí a comer algo y entonces las vi, a las tres. A la chica del gato, a Ciara y a ti, saliendo de un almacén de ropa.
¡Claro! Olivia y yo intentábamos sacar a Ciara para que despejara su mente, pero ella nunca aceptó. Solo quiso salir el día en que fuimos a comprar ropa para ella. Nos dijo que sus padres desde pequeña le habían abierto una cuenta de banco para que ahorrara, ya que ellos le decían que en algún momento lo necesitaría y así fue.
Olivia me mira asustada, Ciara ha dejado de llorar e Izan me mira como si estuviera loca.
—Entonces intenté seguirlas, para saber en dónde se estaba quedando Ciara pero me distraje un momento y luego las perdí. Sin embargo, dos días después te vi a ti, Tessa y empecé a averiguar todo de ti —miedo, puro miedo es lo que siento con cada palabra que dice—. Por eso supe dónde estudias y pensé en enviarte una pequeña nota, ya que creí que así tú misma me llevarías con Ciara, pero luego apareció Alek y arruinó todo.
ESTÁS LEYENDO
LEAPERS I ©
Bí ẩn / Giật gân[Libro I: Bilogía Penumbra.] Algo inesperado y sobrenatural está por suceder en el pueblo de Pamplona. Con la llegada de dos atractivos y misteriosos estudiantes de intercambio, el destino de Tessa y Olivia se verá envuelto en una serie de peligros...
