Olivia y yo nos acomodamos mejor en el sofá y nos disponemos a oír todo lo que Alek tiene por contar. La verdad, es que la ansiedad vibra en cada parte de mi cuerpo; froto mis manos contra el vestido y muevo una pierna de manera inquieta. Tal vez, ahora podré saber más de Aiden y de esa forma podré entenderlo.
Sin embargo, cuando Alek está a punto de abrir la boca, la puerta de la entrada suena y aparece Aiden haciendo sonar las llaves con una mano. Avanza un poco hasta nosotros con cautela, examinándonos con curiosidad y alcanzo a ver que la herida ya está curada, porque se encuentra cubierta por una bandita blanca. En ningún momento me mira y debo morder mi lengua para no decirle nada.
Él parece darse cuenta de la mini reunión que tenemos y a continuación le dice a Alek:
—Espero que les estés hablando sobre el clima y no sobre otra cosa que ya imagino.
Olivia bufa por lo bajo y yo me remuevo incómoda en mi puesto. Alek levanta los hombros.
—No estamos hablando de nada que estés imaginando —miente Alek con naturalidad.
—Conociendo a Olivia y a Tessa, es poco probable que no estés ahora mismo en un interrogatorio.
Y es lo último que dice, para luego subir las escaleras y perderse en el segundo piso, dejando un gran silencio entre nosotros. Cuando estábamos a punto de saber la verdad, llega Aiden en el momento más inoportuno a arruinar todo. No obstante, llego a entender que es un secreto que solo le corresponde a él o a Danthaniel contar.
—Creo que es mejor irme a dormir —informa Alek poniéndose de pie.
—Concuerdo contigo —Olivia se levanta también y me mira—. ¿Vamos?
Niego con la cabeza.
—Aún no tengo sueño. Quizás puedo abrir unos cuantos regalos mientras el sueño llega.
Ella estira los brazos.
—De acuerdo. Buenas noches.
Sujeta a Alek por el brazo y este me sonríe antes de encaminarse junto con ella hasta las habitaciones. Los veo subir las escaleras con la lentitud de una tortuga hasta que se pierden de mi vista. Me levanto y alcanzo todos los regalos en los que la tarjeta menciona mi nombre y los pongo en la gran alfombra beige, sentándome al lado de ellos. Pongo algo de música en el móvil, a bajo volumen y la canción "Chains" de Nick Jonas acompaña mi insomnio.
Abro el regalo que me trajo Danthaniel, que es bastante grande y veo una caja de color vinotinto, con el nombre "Lux" en letras cursivas doradas. Tallo el nombre con las palmas de mis dedos y puedo notar el relieve de las letras. Procedo a abrirla y me encuentro con una chaqueta roja que tiene la letra "T" bordada en el bolsillo delantero.
—Ahora me siento una Piaget —susurro para mí misma mientras termino de ponérmela.
Saco mi cabello de la chaqueta y lo echo para atrás. Me río para mí misma porque ahora tengo lo que lo identifica a los primos Piaget: una chaqueta con la inicial de mi nombre bordada en ella. La chaqueta se siente suave y abriga lo suficiente; me gusta.
Continúo con los demás regalos y ahora es el turno del regalo de Olivia. Reprimo un grito de emoción al ver de qué se trata el regalo, porque no quiero que se escuche en toda la casa. Hace 5 meses fui a la ciudad con Olivia y en un almacén de artesanías vi una collar donde el dije era la moneda que siempre veía en mis sueños cuando era niña. La moneda fem öre de 1948 muchas veces se aparecía en mis sueños y al verla en ese almacén la quise al instante, pero era demasiado cara y no me alcanzaba para comprarla.
Ahora está justo en mis manos y no puedo evitar soltar unas pequeñas lágrimas porque sin duda es el mejor regalo que he recibido en años. Quiero ir y abrazar a Olivia, pero ella me mataría donde la despierte de su cálido sueño. Me pongo el collar y acaricio la moneda con una sonrisa de felicidad en mi cara.
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LEAPERS I ©
Misterio / Suspenso[Libro I: Bilogía Penumbra.] Algo inesperado y sobrenatural está por suceder en el pueblo de Pamplona. Con la llegada de dos atractivos y misteriosos estudiantes de intercambio, el destino de Tessa y Olivia se verá envuelto en una serie de peligros...
